¡Buenos días!

Para mí es motivo de gran alegría estar con ustedes esta mañana, para hacer historia una vez más.

Durante ya más de seis años, y desde la Dirección de Diversidad Sexual, la Secretaría de Inclusión Social ha estado desarrollando acciones positivas encaminadas a visibilizar, dignificar y promover los derechos humanos de la población de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Transgéneros, Travestis e Intersexuales.

Desde el 2010, y a partir de la emisión del Decreto Ejecutivo 56, creemos que el camino recorrido ha sido considerable -con altos y bajos, por supuesto- pero con la convicción de que nuestras acciones están contribuyendo positivamente a cambiar la cultura estatal y social que discrimina y niega derechos a la población LGBTI.

No han sido años fáciles, pues en El Salvador impera una cultura de impunidad, machismo y exclusión, que expresan la enorme desigualdad que aflige a la población, sobre todo a quienes son más vulnerables.

En estos años hemos conocido y nos hemos solidarizado con las grandes necesidades de la población LGBTI, y muy en concreto con las que sufren las mujeres lesbianas, bisexuales, mujeres trans y hombres trans.

Una de estas es la discriminación en el ámbito laboral, que no se limita a lo que ocurre en las empresas privadas o instituciones públicas, donde se humilla y se acosa, o bien ni siquiera se les permite el acceso a un empleo digno, por motivos de la orientación sexual, identidad de género y expresión de género de las personas; sino que se extiende también a limitar y bloquear las iniciativas productivas independientes de personas LGBTI quienes necesitan incentivos y oportunidades para desarrollarse, habiéndoseles negado históricamente, oportunidades de capacitación, formación e inversión.

La actividad laboral y productiva constituye una contribución al funcionamiento y desarrollo de la sociedad y de las personas, por tanto, tenemos la imperante necesidad de visibilizar todas las acciones que limitan a la ciudadanía LGBTI el dar su contribución para este cometido que es de beneficio nacional.

En esta oportunidad, quiero recordar a quienes me escuchan que es un deber de nación garantizar a todos y todas un empleo digno, y condiciones laborales seguras y libres de discriminación, violencia y acoso.

Justamente en este día, quiero celebrar las iniciativas productivas que dirigen estas personas, porque son sus emprendimientos los que dinamizan el desarrollo de sus familias y por lo tanto, del país.

Tenemos personas en este grupo que vienen desde lugares como Morazán y otras que han migrado a San Salvador buscando oportunidades para ellas y sus familias.

Esperamos que el impulso que vamos a darles se traduzca en logros y crecimiento sostenible.

Lo que aprecio de estas acciones es un ejemplo de personas que hacen un mejor país con su labor, por eso me uno a ellas derribando las barreras que encuentran en las búsqueda de su desarrollo.

Por ello, el día de hoy haremos una acción innovadora, gracias al pueblo y gobierno de la República de China-Taiwán, con cuyo aporte daremos capital semilla a 15 iniciativas productivas de personas LGBTI que han demostrado un enorme valor y amor por su país.

En este proceso se suma el equipo de Ciudad Mujer, que desde el Módulo de Autonomía Económica está brindando acompañamiento y asistencia técnica, con el propósito que estos emprendimientos se fortalezcan y prosperen.

Por ello, hoy oficializaremos esta labor en alianza con la Asociación Solidaria para Impulsar el Desarrollo Humano, mejor conocida como “ASPIDH – Arcoíris”, representada por su directora, nuestra querida amiga Mónica Linares Hernández, a quien agradecemos por asumir este reto, que estoy segura se logrará con éxito.

Con la firma de este convenio, fortaleceremos a estas iniciativas productivas, esperando poder continuar con este apoyo más adelante, para que tengamos más personas beneficiadas.

Con esta contribución, también fortalecemos la relación con la misma Organización ASPIDH, con la confianza que esta coordinación seguirá generando oportunidades de desarrollo para las personas LGBTI.

Amigos y amigas,

Todas las personas beneficiadas con este convenio tienen, también, el compromiso de implementar todo lo que han aprendido para lograr el máximo beneficio y estimular a más personas a aprovechar las oportunidades. Serán un testimonio que con esfuerzo se puede salir adelante ante cualquier adversidad.

Todas y todos tenemos la obligación de actuar ante la situación laboral que sufren las personas LGBTI, muy en particular, la empresa privada debe asumir su responsabilidad y tomar compromiso en lo relativo al acceso a fuentes de empleo a personas LGBTI.

Asimismo, apoyar las iniciativas de ellas y ellos, en ambientes donde no existan limitaciones basadas en la orientación sexual de su personal, donde tampoco se limite el acceso a un empleo a personas por motivos de su identidad y expresión de género; en garantizar ambientes libres de acoso para estas personas o les impongan mayores cargas con ingresos más bajos como castigo por ser quienes son.

Los empresarios y empresarias LGBTI deben tener valor también, de brindar su apoyo a estos esfuerzos, por eso quiero recordarles que el tiempo del miedo ha terminado, ya pueden ser quienes son a la luz de la justicia y la inclusión.

A través de la Dirección de Diversidad Sexual, vamos a seguir apoyando estos esfuerzos, según nuestras competencias, para que acciones como la que presenciamos hoy den el 100% de lo que pueden dar, construyendo así un El Salvador que sea ejemplo, y que sea Justo e Inclusivo.

Muchas gracias.