Buenos días.

Es un gran placer estar con ustedes esta mañana, en la cual vamos el resultado concreto de un esfuerzo interinstitucional conjunto, en beneficio de la garantía de los derechos de la población LGBTI en nuestro país.

Me refiero al lanzamiento de los “Lineamientos Técnicos de atención en salud para personas LGBTI”.

Este documento representa el compromiso y el esfuerzo que realizamos como gobierno, tanto desde la Secretaría de Inclusión Social como desde el Ministerio de Salud para garantizar que el sistema de salud provea servicios públicos libres de estigma y discriminación para la población salvadoreña de lesbianas, gais, bisexuales, hombres y mujeres trans e intersexuales; todo de conformidad a lo establecido en el Decreto Ejecutivo 56, el Plan Quinquenal de Desarrollo y la Reforma de Salud.

Los Lineamientos son una herramienta valiosa que orientará al personal de salud para brindar una atención con calidad y calidez a todas las personas LGBTI, precisamente porque por causa de los prejuicios y la discriminación muchas personas de la comunidad LGBTI no reciben atención médica preventiva y curativa de sus padecimientos o bien simplemente no se acercan a los establecimientos de salud para evitar ser maltratados. Esto constituye una vulneración clara al derecho a la salud de todas ellas y ellos.

El documento que hoy presentamos, y cuya aplicación es obligatoria, provee información clara sobre cómo dirigirse a las personas según la identidad de género o la expresión de género de cada una; insta a todo el personal –desde el vigilante hasta el director del establecimiento de salud–  a tratar con respeto a todas y todos.

Determina, además, la prohibición de no divulgar la información personal de ellas y ellos, dado que la orientación sexual y la identidad de género de los pacientes es totalmente CONFIDENCIAL y no debe ser objeto de burla o para negarle el acceso a los servicios.

Se establece que los servicios públicos no pueden ofrecerse terapias para cambiar la orientación sexual o identidad y expresión de género de las personas LGBTI, respetando los parámetros establecidos por la Organización Mundial para la Salud y al debido respeto de la dignidad de las personas.

Además se indica al personal médico a dar una orientación y acompañamiento adecuado a las personas transexuales quienes muchas veces hacen sus procesos de hormonización sin supervisión, dañando su salud física y psicológica; así como a proveerles de servicios paliativos para las consecuencias negativas que esto conlleva, sin revictimizarlos.

Con estos lineamientos, como Gobierno nos encargamos que se visibilicen las necesidades de las mujeres lesbianas y hombres trans, de manera que no sean excluidas y excluidos de los servicios de salud y de las estrategias de prevención de enfermedades, y por primera vez en la historia hay una propuesta de atención a personas intersexuales.

Por supuesto, para lograr las metas de esta normativa se requerirá de todo el compromiso de las y los prestadores de servicios de salud. También será necesario un mecanismo de evaluación bien estructurado desde el Ministerio de Salud para lo cual ofrecemos nuestra asesoría y acompañamiento desde la Dirección de Diversidad Sexual; además de la cooperación de una sociedad civil objetiva y organizada que retroalimente esta labor desde propuestas.

Por su parte, las Juntas de Vigilancia de las profesiones en salud deben estar altamente calificadas para identificar cuando un profesional está realizando acciones discriminatorias con pacientes LGBTI.

Además deben tener las herramientas y la decisión de establecer sanciones ejemplares para quienes vulneren a estas personas basándose en ideas discriminatorias, de ustedes depende que se respete el noble ejercicio de la profesión.

En el mes de octubre como SIS estaremos desarrollando una conferencia para profesionales en psicología gracias al apoyo de la Junta de Vigilancia, esperamos que el resto de profesiones estén dispuestas a recibir este tipo de formación, para fortalecer sus capacidades en beneficio de toda nuestra población.

Quiero instar a los gremios profesionales a que se unan a las reivindicaciones de las personas LGBTI, precisamente porque necesitamos acabar con la discriminación de inmediato, también porque dentro de los mismos gremios hay profesionales LGBTI que están sufriendo discriminación por parte de sus colegas.

No podemos negar el inmenso aporte que dan a la sociedad lesbianas, gais, bisexuales y trans que se desempeñan en la enfermería, medicina, psicología, laboratorio clínico y odontología. Por ello tenemos este día a la Asociación Nacional de Enfermería, esperamos contar con su valioso apoyo a las compañeras trans enfermeras que necesitan ir a sus trabajos libremente según su identidad de género.

Por ejemplo, tenemos años de trabajar con mujeres trans en Ciudad Mujer y tanto las demás empleadas como las usuarias las admiran y las respetan.

Tenemos también  la presencia de la Organización de Psicología llamada PSICOLEGAS y esperamos que junto con las otras asociaciones contribuyan a la combatir la idea de que las personas LGBTI son enfermas mentales o que son personas dañadas y que por ello son homosexuales o trans, pues esta idea tan equivocada afecta muchísimo a las familias y sobre todo a las personas LGBTI que terminan siendo expulsadas de sus hogares o son víctimas de terribles procedimientos para curarles de un rasgo que es natural.

Las escuelas superiores y universidades tienen también una enorme responsabilidad,  no solamente incorporando efectivamente en sus planes de estudio los lineamientos que hoy presentamos.

Asimismo, esperamos que su oferta académica esté disponible para personas abiertamente LGBTI, que les apoyen en su desarrollo profesional.

Por ejemplo, la Escuela IEPROES ha tenido una relación estrecha con la SIS, hemos trabajado juntos en varias ocasiones, nos alegra saber que ahora ya cuentan con la Licenciatura en Enfermería, les felicitamos por eso, pero esperamos que en su primera promoción haya personas abiertamente LGBTI y que el sistema de salud les reciba con toda la dignidad que merecen como profesionales, lo mismo aplica para todas las demás instituciones de formación que hoy nos acompañan.

Sin lugar a dudas hace falta más, hace falta tener una sociedad verdaderamente respetuosa y pacífica hacia la diversidad sexual, por lo que nos comprometemos a seguir trabajando duro para que deje de ser un sueño y se convierta en nuestra realidad.

Vamos a necesitar de todas y todos ustedes, pero hoy por hoy celebremos este logro y hagamos que sea un aporte para el ideal que deseamos en nuestro amado El Salvador.

Muchas gracias.