Muy buenos días.

Me complace estar con ustedes esta mañana, con un  personal de salud comprometido con el bienestar y con la vida de los niños y las niñas salvadoreñas. Este día vengo a traerles un poco de esperanza y a decirles que muchas personas han sido solidarias con ustedes y han donado su cabello, y otras entregaron de manera voluntaria su tiempo y se dedicaron a fabricar hermosos gorritos para que las niñas y las adolescentes que reciben su tratamiento contra el cáncer en este hospital puedan usarlos y esto traiga alegría a sus vidas.

Estamos ahora cerrando un ciclo de solidaridad y amor que abrimos el pasado 24 de mayo del 2017, cuando lanzamos la segunda campaña “Dona tu Cabello por sonrisas”, que contó nuevamente con el apoyo de la cadena de salones de belleza Flert, y mediante la cual logramos recolectar casi 90 metros de cabello en todas nuestras sedes de Ciudad Mujer, lo que permitieron que usuarias de Ciudad Mujer de los municipios de Colón y de San José Villanueva, de forma voluntaria nos ayudaran a confeccionar 103 gorritos con cabello, los cuales entregamos esta mañana a las autoridades del Hospital Benjamín Bloom.

Fue hermoso ver que muchas niñas, adolescentes y mujeres se unieron a esta campaña donando su cabello, demostrando –por segundo año– que somos un pueblo con una gran solidaridad.

Quiero agradecer también a la organización “Pelucas de Esperanza” (Wigs of Hope), quienes también por segundo año consecutivo, nos donaron el material para la elaboración de los gorritos.

De esta manera, el hospital podrá ofrecer una alternativa para que las niñas y las adolescentes que debido a su tratamiento de quimioterapia han perdido su cabello, puedan cubrir sus cabecitas y protegerse del frió y también se sientan más seguras a la hora de asistir a sus centros de estudios.

Actualmente el Hospital Benjamín Bloom atiende a una población promedio de 70 niños y niñas, entre los que llegan a diario y quienes se encuentran ingresados, con diferentes patologías de cáncer, siendo las más frecuentes las leucemias, los tumores del sistema nervioso central y los linfomas. Los tratamientos que se brindan en este hospital cuentan con el apoyo de la Fundación Ayúdame a Vivir y del Hospital Saint Jude de Memphis, Tennessee, de Estados Unidos.

Pero hay algo que es igual de importante que las terapias y el tratamiento médico, y es el amor, el apoyo y la solidaridad que las personas que padecen cáncer necesitan para superar y vencer la enfermedad; esto por supuesto unido a una detección temprana y una atención oportuna del cáncer.

Los niños, niñas y adolescentes son quienes siempre afrontan el cáncer con mucho más ánimo que las personas adultas. No pierden su alegría, su entusiasmo y las enormes ganas de vivir y de jugar. Nos toca, entonces, a la sociedad entera, poner el otro componente: el del apoyo, acompañamiento y la solidaridad.

Y eso es lo que estamos haciendo con esta campaña en la cual nos unimos tanto instituciones públicas, como el Hospital Nacional Benjamín Bloom y la Secretaría de Inclusión Social –a través de Ciudad Mujer–; la sociedad civil, por medio de la fundación “Pelucas de Esperanza”, la empresa privada a través de la cadena de salones “Flert” y nuestras mujeres voluntarias de la sede de Ciudad Mujer Colón, que con tanto amor y dedicación fabricaron los gorritos con cabello.

Antes de finalizar, permítanme reiterar mi petición a las instituciones públicas, empresas privadas, fundaciones y asociaciones, y a la sociedad en general, para que sigamos desarrollando más acciones a favor de quienes están luchando contra el cáncer.

Seamos solidarios con quienes ahora están librando una fuerte batalla por salvar su vida, y sobre todo recuerden que un examen a tiempo puede salvarles  del cáncer, y en el caso de las mujeres, allí tienen a Ciudad Mujer que ofrece exámenes gratuitos para la detección del cáncer de mamas y del cáncer cervico uterino.

Muchas gracias.