Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato:

Amigas y amigos:

Sean bienvenidas a esta sede de Ciudad Mujer San Martín.


Este es un día muy importante, tanto para nosotras como Ciudad Mujer, como para las jóvenes que nos acompañan y que representan a cientos de otras adolescentes del país.

Hacemos el lanzamiento oficial de una nueva estrategia de Ciudad Mujer, orientada a facilitar el acceso de las adolescentes y mujeres jóvenes, a los diferentes servicios que brindamos.

Y por eso, pido disculpas a las adultas y adultos que nos acompañan, pero en esa ocasión me quiero dirigir particularmente a las jóvenes que se encuentran aquí.

Quiero contarles que cuando pensamos en crear Ciudad Mujer, lo hicimos creyendo que iba a estar dirigido a todas las mujeres del El Salvador.

Pero en el transcurso de estos años de funcionamiento, hemos notado que la inmensa mayoría de nuestras usuarias son mujeres adultas, y apenas un pequeño porcentaje está constituido por adolescentes y mujeres jóvenes.

De todas las mujeres que atendemos, el 71 por ciento son mujeres mayores de 25 años.

El 24.2 % son jóvenes de entre 18 a 25 años y apenas un 4.7% son adolescentes menores a los 18 años.

Sin embargo, quiero contarles que en nuestro país el 52% de la población está en la franja debajo de los 25 años.

Y hay casi un millón ochocientos mil, y de esos más de la mitad son mujeres!

Entonces, nos pusimos a pensar: ¿cómo es posible que de toda esa población de mujeres adolescentes y jóvenes vengan tan pocas a Ciudad Mujer?

Esto nos preocupó muchísimo, pues sabemos que es un momento de la vida tan importante para apoyarlas a construir sus proyectos de vida.

Nos preocupó además, porque sabemos que tristemente, son las niñas y las adolescentes quienes están sufriendo diversas formas de violencia: no solo la violencia delincuencial, que es muy grave, sino también violencia sexual manifestada en agresiones, acoso, insultos, desprecio o bullying.

Además, porque hemos visto como se han incrementado los embarazos a temprana edad, lo cual es una consecuencia de toda esa violencia que sufren las niñas y adolescentes, pero que también ocasiona que muchas de estas jóvenes no puedan desarrollar todas sus potencialidades.

Nosotras no queremos que las niñas, las adolescentes y las jóvenes vean una vida sin futuro, una vida con violencia y sin esperanza. No queremos que más adolescentes se vean forzadas a abandonar sus estudios.

Ustedes tienen derecho a contar con todas las oportunidades. Por eso no nos quedamos con la preocupación: Tomamos acción! Porque eso es lo que debemos hacer cuando vemos que algo no está bien: debemos trabajar para mejorar la situación.

Y eso hicimos. Empezamos a reformular Ciudad Mujer para convertirla en un espacio que las adolescentes hagan suyo.

Un espacio en donde puedan conocer sus derechos; conocer cómo las instituciones del Estado pueden trabajar para ustedes, y tengan acceso a las diversas atenciones que les ayuden a desarrollarse de forma integral.

Eso es Ciudad Mujer Joven!

No es que vayamos a construir otro edificio. Se trata de adecuar los servicios de los diferentes módulos de atención del programa, a las particulares situaciones y necesidades de las adolescentes, tomando en cuenta su condición diferenciada con el resto de usuarias y procurando un ejercicio de empoderamiento y conocimiento de sus derechos.

Esta es una iniciativa innovadora que asumirá los principios rectores del Programa Ciudad Mujer y mantendrá el espíritu de brindar los servicios con calidad y calidez, buscando que estos sean atractivos y lúdicos para que las adolescentes visiten Ciudad Mujer y empiecen a recibir atenciones.

Este programa inicia con un plan piloto, precisamente en esta sede de San Martín, pero esperamos obtener buenos resultados para luego poderlo ampliar progresivamente a las otras sedes.

Actualmente ya estamos trabajando con alumnas de 4 centros educativos: el Centro Escolar Rosa Linda; el Complejo Educativo San Martín (CESAM); el Centro Escolar Jorge Lardé y el Centro Escolar Altavista.

Es indiscutible que lo que ustedes, jóvenes, hagan hoy, será condicionante de su calidad de vida futura. Y ustedes tienen derecho a tener un mejor futuro, a construir sus propios sueños y a tener las posibilidades de cumplirlos.

Por eso queríamos también contar con una mujer quien es un ejemplo a seguir. Nuestra amiga Tania Pérez-Salas, quien es una de las más importantes bailarinas y coreógrafas de México y a quien le doy la bienvenida a nuestro país.

Tania va a compartir con ustedes y le doy las gracias por tomar parte de su tiempo para venir y hablar con las jóvenes salvadoreñas.

Pero también quiero contarles que para este esfuerzo también estamos contando con el apoyo de varias agencias, asociaciones y empresas, a quienes quiero agradecer:

En primer lugar, a ONU Mujeres, y en particular a nuestra querida amiga, Paty Olamendi, por todo el apoyo brindado, con diferentes recursos, asesoría y acompañamiento. Además, por ayudarnos a que Shaka y Dres nos acompañaran esta mañana.

A la Secretaría General Iberoamericana, que ha hecho posible la presencia de Tania Pérez-Salas.

A la Asociación para la Autodeterminación y Desarrollo de las Mujeres Salvadoreñas (AMS)  por el apoyo que nos está brindando en 8 de los 17  talleres que ya tenemos en la sede, y con los cuales se benefician ya a 160 jóvenes.

A Telefónica, que nos ha donado 400  camisetas con el logo de Ciudad Mujer Joven, y a la Panadería El Rosario por donar parte del refrigerio este día.

También a la Academia Nacional de Seguridad Pública, por facilitar equipo para este evento.

A los directores y al personal docente de los centros educativos que han demostrado un compromiso para la formación integral de estas adolescentes y a las familias por su apoyo.

Finalmente, me dirijo de nuevo a las jóvenes: Este es su momento. Ustedes no sólo son el futuro. Son ya el presente.

Este es el mejor momento para que conozcan y comprendan todos sus derechos. Para que hagan de Ciudad Mujer su espacio, su casa.

Nosotras estaremos aquí, trabajando para todas ustedes, así que cuenten con nuestro apoyo.

Un abrazo para cada una. Muchas gracias.