Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato:

Amigas y amigos.

Queridas mujeres, que son de esta tierra hermosa, combativa, soñadora, sembrada con las esperanzas y las luchas de tantos y tantas heroínas!

Por fin estamos aquí! Inaugurando esta sede tan largamente esperada, para entregarla a ustedes, las verdaderas dueñas de Ciudad Mujer, que ahora contarán con un centro más en el cual puedan venir a conocer y ejercer sus derechos.

Este es un día en verdad feliz, por muchos motivos.

En primer lugar, porque estamos cumpliendo una de las promesas realizadas por nuestro querido Presidente, Salvador Sánchez Cerén, quien no ha podido estar presente, pero a quien, desde aquí le mandamos un abrazo fuerte y solidario y le decimos: “Cumplimos, Presidente! Gracias por su compromiso de seguir apoyando a las mujeres a través de Ciudad Mujer”.

Pero también, porque las mujeres de Morazán necesitaban y merecían una sede de Ciudad Mujer. Y es simbólico que sea precisamente este día, 11 de diciembre, que inauguramos su sede.

Debemos recordar que justamente los días del 10 al 12 de octubre de 1981, hace 33 años, el pueblo de Morazán sufrió las masacres en los cantones El Mozote, El Pinalito, Ranchería,

Los Toriles, Jocote Amarillo, la Joya, Cerro Pando, Cerro Ortíz y lugares aledaños.

Y durante esos terribles hechos, las niñas y las mujeres sufrieron terribles violaciones a sus derechos humanos, las cuales siguen teniendo un impacto en las sobrevivientes y sus familias.

Por eso, contar con una sede de Ciudad Mujer en este departamento, constituye también una medida de reparación a todas las mujeres de Morazán, en tanto les acercará servicios de calidad y con calidez, para que puedan disfrutar sus derechos a la salud sexual y reproductiva, a la educación colectiva, a la autonomía económica, a la prevención y atención a la violencia de género y al cuidado de sus hijos e hijas, mientras estén aquí.

Esta sede, además, constituye una medida de reparación y de reconocimiento de sus derechos, para las mujeres indígenas de esta zona, quienes habían sido históricamente olvidadas en las políticas públicas y quienes hoy nos acompañan en este evento.

Porque ese es el objetivo que nos trazamos desde que nació Ciudad Mujer, en la gestión del Presidente Mauricio Funes, a quien también debemos reconocer por su apoyo: que todas las mujeres encuentren el espacio que necesitan, en el que las instituciones del Estado les cumplan sus derechos.

Un espacio en el que puedan sentirse respetadas, dignificadas. Un espacio, además, que vaya creciendo hasta que no haya ni una sola mujer que quede fuera.

Y eso es justo, lo que estamos logrando.

Estamos demostrando al país, y al mundo, que es posible contar con instituciones públicas que trabajen con un alto nivel de calidad; de forma articulada; con enfoque de género y de derechos humanos, y con una visión común y comprometida en el bienestar de la población.

Estamos demostrando que es posible traducir las aspiraciones de las mujeres, en políticas y acciones concretas a su favor, lo cual, además, va a traducirse en beneficio de las familias y de la sociedad.

Y cómo no afirmar esto, cuando desde marzo del 2011, cuando abrimos nuestra primera sede, y hasta esta fecha, hemos atendido a más de seiscientas cuarenta y seis mil treinta y siete (646,037) mujeres quienes han recibido más de un millón setecientos dos mil ochocientos cuarenta y cinco (1, 702,845) servicios.

Como siempre digo, son todas estas mujeres el testimonio viviente del cambio que desde Ciudad Mujer estamos logrando.

Pero además, no sólo nosotras somos quienes estamos seguras de eso. Organizaciones internacionales, el Sistema de Naciones Unidas; expertos internacionales, además de muchos otros países del mundo han reconocido la capacidad transformadora de Ciudad Mujer, como una poderosa herramienta para apoyar a las mujeres a que construyan sus vidas con dignidad, en igualdad y con equidad, erradicando cualquier forma de violencia y promoviendo su propio desarrollo.

Representantes de países de casi toda América Latina y del Caribe han visitado nuestras sedes, en varias ocasiones, interesados en conocer nuestro modelo. Otros, como Brasil, México, República Dominicana, Trinidad y Tobago, ya están en la ruta de implementarlo.

Y es que ahí donde haya una mujer que necesite apoyo para ejercer sus derechos; ahí donde haya una mujer que atención a su salud sexual y reproductiva; ahí donde haya mujeres víctimas de violencia, ahí debe estar Ciudad Mujer.

Porque esa es la realidad aún sufren viven millones de mujeres en el mundo: una realidad de exclusión, discriminación, violencia y muerte.

Una realidad que aún vivimos en El Salvador y que estamos empeñadas en cambiar.

Una realidad que nos golpea dolorosamente, incluso a nuestra misma familia de Ciudad Mujer, quienes hemos sufrido la triste pérdida de nuestra compañera de la sede de Usulután, Carmen Edith Ramírez, asesinada salvajemente a manos de un feminicida.

Carmen Edith era justamente la empleada más joven de toda Ciudad Mujer, y su muerte violenta nos duele en lo más profundo. Pero tengan por seguro que ese dolor no nos paraliza. Al contrario, ese dolor nos impulsa más a trabajar todos los días para que en nuestro país no haya ni una mujer, ni una joven más, que vea truncados sus sueños y aspiraciones por culpa de la irracional violencia feminicida.

Aprovecho la ocasión para hacer un llamado a las autoridades del sistema judicial, para que garantice la correcta aplicación de la ley y la valoración de las pruebas para que este crimen no quede impune, y se pueda dar justicia y reparación a la familia de Carmen Edith, sus padres, hermanos e hija, así como a la sociedad, pues un crimen en contra de una mujer, debe ofender profundamente la dignidad de cualquier sociedad humana.

Si se castiga al responsable de este feminicidio, el sistema judicial dará un mensaje positivo a las víctimas, y fuerte a todos los agresores y feminicidas y demostrará que también puede comprometerse, como nosotras, para que nuestro país sea libre de violencia contra las mujeres.

Finalmente, amigas, permítanme expresar mi reconocimiento y más sincera gratitud a todas las personas que han hecho posible que hoy estemos inaugurando esta sede.

Quiero agradecer, como siempre, a todo mi equipo de trabajo de la Secretaría de Inclusión Social, quienes han dedicado todo su esfuerzo para lograr lo que Ciudad Mujer sea lo que ahora es.

En particular, quiero agradecer a todas las funcionarias de Ciudad Mujer   Morazán, quienes han estado trabajando incansablemente desde la Sede de Ciudad Mujer San Miguel mientras no se finalizaban los trabajos en este centro.

Gracias a ellas, es que aun sin haber abierto formalmente la sede, ya contemos con 2,909 mujeres, de municipios como Sociedad, El Divisadero, San Carlos, San Francisco Gotera, Jocoro, Yamabal y otros, que han recibido formación técnica en 167 cursos vocacionales de diferentes áreas.

Además, ya se han impulsado 44 emprendimientos productivos individuales y colectivos, beneficiando directamente a 205 mujeres de este querido departamento de Morazán.

Agradezco también a mi equipo de trabajo del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), por toda su entrega y trabajo efectivo con este programa, que es un mecanismo efectivo para lograr las metas construir un país libre de violencia y con igualdad sustantiva para las mujeres.

A la Secretaría Privada de la Presidencia, y en particular al Secretario Manuel Melgar, por su oportuna ayuda en cada fase de la recta final para hacer esto posible.

Asimismo, al Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), por su apoyo y respaldo en toda la fase constructiva, y por haber hecho todos los esfuerzos para que esta sede esté finalizada para dar la mejor atención a las mujeres de Morazán.

Al Ministerio de Obras Públicas, por todo el apoyo que constantemente han brindado.

A la Fuerza Armada, en particular al personal del Destacamento Militar número 4, que ha estado trabajando en diversas tareas para apoyarnos.

Al Ministerio de Salud, por hacerse cargo del apoyo financiero y del proceso constructivo del módulo de salud sexual y reproductiva.

A la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), por apoyarnos en la facilitación de las gestiones para contar con agua potable para las mujeres de esta zona, y las que van a ser atendidas en esta sede.

A la Corporación Salvadoreña de Inversiones (CORSAIN), por haber cedido los terrenos a favor de la Presidencia de la República, para que la construcción de la sede de Ciudad Mujer fuera posible en este lugar.

Sin el trabajo combinado de todas las personas e instituciones, este día no sería posible estar realizando esta inauguración.

Es justo también reconocer a todas las instituciones que de forma comprometida son parte integral del modelo Ciudad Mujer, además de las ya mencionadas, como el Ministerio de Salud y el ISDEMU. Me refiero a:

  • La Policía Nacional Civil
  • La Fiscalía General de la República
  • La Procuraduría General de la República
  • El Instituto de Medicina Legal de la Corte Suprema de Justicia
  • El Banco de Fomento Agropecuario
  • El Fondo Solidario para la Familia Microempresaria
  • El Ministerio de Trabajo y Previsión Social
  • El Ministerio de Agricultura y Ganadería
  • El Registro Nacional de Personas Naturales
  • La Comisión Nacional para la Micro y Pequeña Empresa
  • El Instituto Salvadoreño de Formación Profesional
  • Y la de más reciente incorporación, pero de gran importancia: La Defensoría del Consumidor.

Mi agradecimiento al Banco Interamericano de Desarrollo, nuestros aliados para consolidar y ampliar el Programa Ciudad Mujer.

En esta ocasión, deseo expresar un reconocimiento muy especial, a un Gobierno y a un pueblo hermano, sin cuyo apoyo realmente no habría sido posible contar con esta sede.

Me refiero a la República de China (Taiwán), quienes nos donaron la cantidad de 3 millones de dólares los cuales han servido para ayudar a financiar la construcción de este centro en Morazán.

La República de China (Taiwán) ha apoyado a Ciudad Mujer desde el primer momento, con múltiples donaciones que benefician directamente a nuestras usuarias. Y nuestros amigos han privilegiado a las mujeres de Morazán, al hacer posible esta bella sede. Por eso, mujeres de Morazán, enviemos nuestros aplausos fuertes hasta ese pueblo hermano, tan solidario con nosotras.

Embajador Andrea Lee: reciba el cariño y el agradecimiento de estas miles de mujeres que representan a otras miles más, y trasládelo a su Gobierno y a su pueblo, por favor.

Por último, amigas y amigos, permítanme agradecer también a las personas sin cuyo apoyo, nunca habría podido trabajar para hacer realidad el sueño de Ciudad Mujer: mi amada familia: mi madre, mi padre, mis hermanas, sobrina y cuñado, quienes me han acompañado con su tiempo, sus cuidados, su aliento y su amor.

Y además, al más grande y bello de todos mis amores: mi hijo Gabriel, quien ha sacrificado tiempo con su mamá, para que las mujeres de El Salvador vean realizadas sus esperanzas y aspiraciones de una vida mejor.

Mujeres de Morazán: Esta sede es suya! Las esperamos a partir del 12 de enero en que abriremos las puertas para iniciar las atenciones desde esta sede, y dar lo que todas merecemos: Paz, bienestar, dignidad, igualdad y felicidad.

Muchas gracias!