Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato:

Buenos días, queridas amigas, compañeras de Ciudad Mujer.

Esta es uno de los cursos que más me alegra clausurar, pues ustedes saben bien que en Ciudad Mujer siempre apostamos a capacitar a las mujeres, y eso significa que también debemos ayudar a que nuestras propias funcionarias estén cada día más capacitadas también.

Clausuramos este día nuestro primer Curso de Lengua de Señas Salvadoreñas (LESSA) a funcionarias de las sedes de Ciudad Mujer Santa Ana, Colón y San Martín, que se ha desarrollado los días sábados desde el mes de mayo.

El curso ha tenido como objetivo el que ustedes adquirieran los conocimientos fundamentales sobre la Lengua de Señas Salvadoreñas, que les permita una comunicación fluida con las personas sordas, a fin de proveer una mejor atención a nuestras usuarias sordas, o bien a los niños y niñas sordos que recibimos en las sedes.

Me alegra también que clausuramos este curso precisamente en el mes de diciembre, ya que hace 10 días, el pasado 3, se celebró el Día Internacional y Nacional de las Personas con Discapacidad, en el cual siempre se anima a los Estados y a las sociedades, a ir eliminando las barreras, tanto culturales como físicas, que impiden la inclusión plena de las personas con discapacidad.

En Ciudad Mujer estamos decididas a hacer precisamente eso: suprimir cualquier obstáculo que dificulte o impida a una mujer con discapacidad, conocer y ejercer sus derechos por ella misma.

Y hemos ido aprendiendo cómo hacerlo.

Primero, garantizando que en el diseño arquitectónico de nuestras sedes construidas, se respetaran las normas de accesibilidad universal para usuarias de sillas de ruedas y personas con discapacidad física.

Luego, notamos la necesidad de incorporar al diseño, caminamientos táctiles para mujeres ciegas que utilizan bastones y los hemos incorporado a partir de la sede de San Miguel y la de Morazán.

Posteriormente consideramos que otra barrera que había que saltar era la de la comunicación con las mujeres sordas, y para eso era urgente que nuestras funcionarias pudieran aprender LESSA, y eso es lo que estamos haciendo ya con ustedes.

Con mucho orgullo puedo decir que creo que somos la institución que más demostramos con acciones concretas, un compromiso real para avanzar en el cumplimiento de los derechos de las personas con discapacidad, y especialmente con las mujeres con discapacidad.

Pero también ustedes, queridas amigas, me llenan de orgullo.

Sé que no ha sido fácil trabajar 5 días a la semana en sus sedes, y luego tomar las mañanas de los sábados, en los últimos 7 meses, para asistir a estas clases.

Pero también sé que lo han hecho con mucho amor y compromiso, y con muchas ganas de crecer profesionalmente y de ayudar más a nuestras usuarias.

Eso demuestra que son funcionarias muy valiosas y que, al igual que yo, quieren a Ciudad Mujer.

También aprovecho a agradecerles a quienes apoyaron el jueves la inauguración de Ciudad Mujer en Morazán.

Les agradecí en el evento, pero ahora quiero hacerlo de forma más íntima.

Tal vez piensan que no lo noto.

Pero créanme que me doy cuenta el esfuerzo que hacen, ya sea poniendo sillas, entregando agua o abanicos, orientando a las invitadas, manteniendo el orden… bueno, tanta cosa que se hace.

En verdad les agradezco todo su compromiso y espero que sigamos así: trabajando como un equipo, en donde todas nos ayudemos.

Quiero hacer un reconocimiento muy especial a quienes han hecho posible este Primer Curso, y que van a desarrollar el próximo año, el Segundo Curso para las sedes de Usulután, San Miguel y Morazán:

A Roberto Landaverde, nuestro intérprete de lengua de señas, quien ha sido el docente del curso, por compartir sus conocimientos con nuestras compañeras, para formarlas.

A Mélida Chereguino y a Margarita Bermúdez, de Recursos Humanos, por facilitar la organización logística que ha hecho posible el curso.

A Nuria Martínez, nuestra Supervisora de las Salas de Atención Infantil, por ayudar a concretizar esta iniciativa.

Amigas, les felicito.

Tienen ahora una herramienta importante no sólo para atender con más calidad y calidez a nuestras usuarias sordas, sino también para ayudar a cualquier persona sorda que necesite comunicarse en lengua de señas, en cualquier otro contexto, facilitando su inclusión social.

Un abrazo cariñoso a cada una de ustedes y ya que estamos a las puertas de salir a vacaciones, aprovecho para desearles una feliz navidad y un mejor año nuevo a ustedes y a sus familias.

Gracias a todas.