Buenos días, queridas compañeras de Ciudad Mujer.

No saben lo contenta que me siento en esta graduación. Como ustedes saben, me encanta graduar a los miles de usuarias de todas nuestras sedes, porque eso significa que las mujeres están accediendo a la formación y al conocimiento para mejorar sus vidas.

Pero en esta ocasión la alegría es doble, porque esas mujeres que hoy tienen más conocimientos, y más preparación son ustedes, justamente nuestras funcionarias de Ciudad Mujer.

Clausuramos este día el segundo Curso de Lengua de Señas Salvadoreñas (LESSA) desarrollado desde la Secretaría de Inclusión Social, a funcionarias de las sedes de Ciudad Mujer.

En diciembre del año pasado se graduaron compañeras de las sedes de Colón, San Martín y Santa Ana. Ahora son ustedes, de las sedes de Usulután, San Miguel y Morazán quienes recibirán sus diplomas de finalización de este curso de capacitación en LESSA, que favorece su desarrollo profesional.

El curso ha tenido dos objetivos fundamentales: El primero, que ustedes adquirieran los conocimientos fundamentales sobre la Lengua de Señas Salvadoreñas, que les permita una comunicación fluida con las personas sordas, a fin de proveer una mejor atención a nuestras usuarias sordas, o bien a los niños y niñas sordos que recibimos en las sedes.

Esto es porque las instituciones del Estado, debemos ir eliminando las barreras, tanto culturales como físicas, que impiden la inclusión plena de las personas con discapacidad.

En Ciudad Mujer estamos decididas a hacer precisamente eso: suprimir cualquier obstáculo que dificulte o impida a una mujer con discapacidad, conocer y ejercer sus derechos por ella misma.

Y hemos ido aprendiendo cómo hacerlo. Primero, garantizando que en el diseño arquitectónico de nuestras sedes construidas, se respetaran las normas de accesibilidad universal para usuarias de sillas de ruedas y personas con discapacidad física.

Luego, notamos la necesidad de incorporar al diseño, caminamientos táctiles para mujeres ciegas que utilizan bastones y los hemos incorporado a partir de la sede de San Miguel y la de Morazán.

Posteriormente consideramos que otra barrera que había que saltar era la de la comunicación con las mujeres sordas, y para eso era urgente que nuestras funcionarias pudieran aprender LESSA, y eso es lo que estamos haciendo con ustedes.

Con mucho orgullo puedo decir que creo que somos la institución que más demostramos con acciones concretas, un compromiso real para avanzar en el cumplimiento de los derechos de las personas con discapacidad, y especialmente con las mujeres con discapacidad.

El segundo objetivo es invertir en ustedes, como funcionarias y como mujeres. Estos son conocimientos que no sólo mejoran el trato a las usuarias, sino que también abonan a su formación profesional, al mejoramiento de sus capacidades y habilidades laborales y personales.

Por eso, queridas amigas, ustedes me llenan de orgullo y deben sentirse orgullosas de sí mismas. Sé que no ha sido fácil trabajar 5 días a la semana en sus sedes, y luego tomar las mañanas de los sábados, desde julio, para asistir a estas clases.

Pero también sé que lo han hecho con mucho amor y compromiso, y con muchas ganas de crecer profesionalmente y de ayudar más a nuestras usuarias. Eso demuestra que son funcionarias muy valiosas y que, al igual que yo, quieren a Ciudad Mujer.

En verdad les agradezco todo su compromiso y espero que sigamos así: trabajando como un equipo, en donde todas nos ayudemos.

Quiero hacer un reconocimiento muy especial a quienes han hecho posible estos cursos:

A Roberto Landaverde, nuestro intérprete de lengua de señas, quien ha sido el docente del curso, por compartir sus conocimientos con nuestras compañeras, para formarlas.

A Mélida Chereguino y a Margarita Bermúdez, de Recursos Humanos, por facilitar la organización logística que ha hecho posible el curso.

 

A Nuria Martínez, nuestra Supervisora de las Salas de Atención Infantil, por ayudar a concretizar esta iniciativa.

A las directoras de las tres sedes, Margarita, Miriam y Mercedes, por su apoyo y colaboración.

Amigas, les felicito. Tienen ahora una herramienta importante no sólo para atender con más calidad y calidez a nuestras usuarias sordas, sino también para ayudar a cualquier persona sorda que necesite comunicarse en lengua de señas, en cualquier otro contexto, facilitando su inclusión social.

Un abrazo cariñoso a cada una de ustedes. Muchas gracias.