Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato.

República Dominicana, 25 de noviembre de 2014.

Señoras y señores, amigas y amigos todos:

Es en verdad un alto honor compartir con ustedes hoy, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, precisamente en la hermosa tierra de grandes mujeres; como Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, a quienes honramos cada 25 de noviembre.

Pero también la tierra de Dedé Mirabal, a quien perdimos este mismo año, 54 años después de aquellos hechos que marcaron un antes y un después en la lucha por los derechos humanos de las mujeres.

Me emociona mucho estar aquí, gracias a la invitación de otra mujer ejemplar: la excelentísima señora Vicepresidenta de la República, mi querida amiga doña Margarita Cedeño Fernández.

La ocasión de este encuentro entre dos países hermanos que estamos empeñados en avanzar con paso firme en la lucha por la erradicación de la discriminación y toda forma de violencia contra las mujeres, no puede ser más propicia.

Esta es una buena oportunidad para compartir visiones, intercambiar experiencias y sobre todo, establecer alianzas.

Y esto porque la situación de las mujeres no es muy diferente en los países de nuestra región, tanto en El Salvador como en República Dominicana, pero también en otros de nuestra América, el Caribe y el mundo.

Vean que en marzo de este mismo año, en ocasión de la celebración del Día Internacional de las Mujeres, los gobiernos del mundo evaluamos el nivel de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y pese a encontrarse importantes logros alcanzados, lo cierto es que el progreso no ha sido aún equitativo ni igualitario para las mujeres, incluidas las niñas y las adolescentes; y que la violencia sigue lesionando gravemente nuestras vidas y derechos.

Para hablar de la situación de violencia, voy a referirme a cinco puntos críticos que, aunque no son exclusivos, sí considero que constituyen los principales focos de violación a los derechos humanos de las mujeres en la actualidad.

En primer lugar se encuentra la persistencia del sexismo en la educación en todos los niveles.

Eso ocasiona que el analfabetismo sea mayor en mujeres que en hombres; la deserción escolar temprana de niñas y adolescentes sigue siendo una realidad que coarta sus posibilidades de desarrollo.

También encontramos exclusión en algunas carreras técnicas y universitarias que todavía se consideran prevalentemente masculinas.

Por supuesto que hay que reconocer que en las últimas décadas las mujeres hemos logrado avances importantes en la inserción educativa, pero ésta no ha llegado de forma general ni equitativa para todas las mujeres, sobre todo aquellas que viven en zonas rurales o en barrios suburbanos; o que pertenezcan a sectores más vulnerables, como las mujeres de pueblos indígenas, mujeres con discapacidad, adultas mayores, entre otras.

En segundo lugar, y muy vinculado al primero, se encuentra la violencia económica que denota la discriminación explícita e implícita a las oportunidades productivas y al goce del desarrollo económico para las mujeres, quienes todavía enfrentan innumerables obstáculos para lograr su incorporación segura al mundo laboral, a la obtención de créditos y activos propios, entre otros.

A pesar de los avances, aún persiste la visión rígida que delega a las mujeres, de forma casi exclusiva, los asuntos del hogar y la familia, por lo que todavía persisten las dificultades para compatibilizar el trabajo productivo con el trabajo reproductivo.

Muchas mujeres aún se enfrentan a la “prohibición” de sus parejas o familiares para emplearse o para iniciar sus emprendimientos.

Unido a esto, las mujeres siguen sufriendo la negación de las cuotas alimenticias para ellas y sus hijos, o bien la sustracción de sus pertenencias, como una especie de “castigo” por parte de sus ex parejas.

Toda esta violencia económica, hace más pobres a las mujeres.

El tercer nudo crítico lo encontramos en la discriminación existente en el conocimiento y goce de los derechos sexuales y reproductivos hacia las mujeres, particularmente en su derecho al acceso a la atención de salud. Dentro de estos, en los países de la región, los sistemas sanitarios continúan implementando una visión sesgada que limita la atención únicamente al proceso de reproducción materna.

En general, las mujeres no cuentan con información ni con servicios accesibles para el goce de sus derechos a la salud sexual y a la salud reproductiva, que les permita disfrutar de una mejor calidad de vida y prevenir daños, enfermedades e incluso la muerte.

En cuarto lugar, tenemos la alta incidencia de la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones –ya sea violencia física, psicológica, patrimonial, sexual, institucional y hasta feminicida– en todos los ámbitos, tanto públicos como privados.

No extrañan, entonces, los dolorosos datos de ONU Mujeres, que revelan que la violencia contra mujeres y niñas es una verdadera pandemia.

Las estadísticas mundiales revelan que en algunos de nuestros países, entre el 50 al 70% de las mujeres han sufrido algún tipo de violencia sexual, física o moral a manos de su pareja u otro familiar, a lo largo de su vida.

La violencia nos afecta en el ámbito público también. En general, los espacios públicos como parques, mercados, centros escolares, transporte público y oficinas siguen siendo inseguros para las mujeres, dado que sufren de acoso sexual y violencia verbal.

Los datos son más escalofriantes en el caso de niñas y adolescentes.  Los datos globales, y particularmente en El Salvador, en nos indican que la violencia sexual ha sido mayor en niñas, adolescentes y mujeres jóvenes; mientras que la violencia física, psicológica y patrimonial tiene mayor incidencia en mujeres adultas y adultas mayores.

Así, la violencia está presente a lo largo de toda la vida de las mujeres, impacta profundamente en su calidad de vida y coarta sus propios proyectos y posibilidad de progreso.

Unido a esto, las mujeres siguen sufriendo discriminación y se les sigue negando para el acceso oportuno a la justicia y a los mecanismos de reparación y restitución de derechos.

Las mujeres víctimas, de todas las edades, todavía desconocen sus derechos y los mecanismos de protección que pueden utilizar.

Ellas aún sufren de procesos de re victimización y culpabilización dentro de las instituciones del sector justicia, que glorifica la burocracia y complejiza los trámites jurisdiccionales.

Finalmente, la quinta cuestión crítica radica en la discriminación y la persistencia de dificultades para el ejercicio pleno de los derechos políticos y ciudadanos de las mujeres, que impide nuestra participación en igualdad de condiciones dentro de los espacios de adopción de decisiones.

Pese a que América Latina es la región con el mayor número de mujeres Jefas de Estado; que hay magistradas, legisladoras, ministras y alcaldesas, la proporción sigue siendo profundamente desigual, lo cual cuestiona la raíz misma, la esencia de cualquier sistema que se llame democrático.

Ha sido el conocimiento de esa realidad, y la decisión de transformar la misma la que en mi país, El Salvador, nos impulsó a promover una política pública innovadora, que permitiera avanzar en la solución de todos esos problemas que sufren las mujeres.

Así nació la idea de Ciudad Mujer.

Ciudad Mujer es la propuesta de un país que reclamaba cambios urgentes, eficientes y sostenibles para las mujeres, quienes históricamente habían estado excluidas de las políticas públicas, formuladas todas en clave masculina.

¿QUÉ ES CIUDAD MUJER?

Es un programa del Gobierno de El Salvador para la atención integral de las mujeres a través de servicios especializados, con el objetivo de mejorar su calidad de vida, a través de:

  1. El empoderamiento en el conocimiento y ejercicio de sus derechos
  2. La participación ciudadana
  3. La obtención de autonomía económica
  4. La erradicación de la discriminación y la violencia basada en género

Pero además, Ciudad Mujer es un modelo de gestión pública, que está demostrando que es posible traducir las políticas hacia las mujeres, en acciones concretas que tienen un impacto directo en la calidad de vida de las mujeres.

Ciudad Mujer busca lograr su objetivo desarrollando su trabajo en diferentes dimensiones, a través de:

  • Un manejo de atención integral a las necesidades de las mujeres para mejorar su vida;
  • Situar a las mujeres como sujetas del desarrollo, a fin de generar un círculo virtuoso y dinámico de desarrollo sostenible;
  • Un enfoque de derechos y de inclusión social que contribuya a la cohesión social; y
  • Un abordaje territorial para la realización de acciones concretas, según las realidades particulares de las distintas zonas y áreas del país.

Ciudad Mujer parte del concepto que las mujeres viven situaciones diferenciadas que las han colocado en situaciones de desventaja respecto de los hombres, y que éstas aun necesitan acciones afirmativas orientadas a atender específicamente sus necesidades, con el fin de lograr la igualdad sustantiva y la equidad de género.

Y ese es el objetivo central de Ciudad Mujer: contribuir a mejorar las condiciones de vida de las mujeres, mediante la facilitación de servicios que satisfagan sus necesidades básicas e intereses estratégicos.

¿CÓMO FUNCIONA?

  • Ciudad Mujer concentra, dentro de una misma infraestructura, a 16 instituciones del Estado que prestan diferentes servicios especializados para las mujeres, garantizando que sean atendidas de manera oportuna, en un ambiente de confiabilidad y calidad.
  • Pero más que una concentración, la clave del trabajo de Ciudad Mujer es que las instituciones trabajen de forma articulada, cada una en el marco de sus propias competencias, pero rompiendo la fragmentación que es tan usual en el servicio público.
  • Una institución más, la Secretaría de Cultura, atiende a las mujeres en las instalaciones de las Casas de la Cultura distribuidas en los distintos municipios.
  • Un aspecto fundamental es que los centros de Ciudad Mujer operan exclusivamente con funcionarias mujeres, especialistas en sus respectivos campos, que han sido formadas en género y en el enfoque de derechos humanos.
  • La infraestructura de nuestros centros es plenamente accesible a mujeres con discapacidad y adultas mayores.

CIUDAD MUJER OFRECE SUS SERVICIOS EN 5 ÁREAS O MÓDULOS DE ATENCIÓN:

1. Atención a la Violencia de Género

2. Salud Sexual y Reproductiva

3. Autonomía Económica

4. Educación Colectiva

5. Atención Infantil

Explicaré a continuación cada uno de estos módulos.

  1. I. MÓDULO DE ATENCIÓN A LA VIOLENCIA DE GÉNERO
  • En éste módulo se busca prevenir, disminuir y atender las diferentes manifestaciones de violencia de género.
  • Se brinda una atención integral e integrada, acompañándolas y dando seguimiento a sus casos.
  • Todas las instituciones se enfocan en la necesidad de la usuaria, evitando la re-victimización y promoviendo el empoderamiento vital de cada una de ellas.

Algunos de los servicios que prestamos son:

  • Atención en crisis
  • Terapias psicológicas
  • Asesoría y trámites legales
  • Grupos de apoyo y auto-cuido
  • Acompañamiento en el proceso de empoderamiento vital

Las instituciones que prestan servicios en este módulo son:

1. Fiscalía General de la República

2. Instituto de Medicina Legal

3. Policía Nacional Civil

4. Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer

5. Procuraduría General de la República

6. Secretaría de Cultura

  • A través del Instituto de la Mujer, se brinda atención psicosocial a las usuarias que han sido víctimas de violencia de género o de violencia intrafamiliar.
  • En la Procuraduría General, las usuarias son atendidas para asesoría legal en reconocimiento de sus derechos y el de sus hijas e hijos: cuotas alimenticias, medidas de protección, títulos de propiedad, entre otros.
  • A través de la Fiscalía, las usuarias reciben atención por delitos cometidos contra ellas: amenazas, violencia intrafamiliar, violencia sexual y todos los hechos que constituyan delitos por razón de género.
  • Medicina Legal recaba y asegura las evidencias forenses en los casos de violencia física y/o violencia sexual.
  • La Policía recibe denuncias en caso de hechos de violencia contra la mujer. Capturan a los agresores si están en flagrancia o hay una orden de la Fiscalía.

Además, brinda acompañamiento a las mujeres para localizar y recuperar a sus hijos e hijas en poder de los padres.

Brinda seguimiento a las medidas de Protección en casos de Violencia intrafamiliar.

  • A través de la Secretaría de Cultura las mujeres reivindican el acceso a su derecho de gozar del arte y la cultura.

Se utilizan herramientas de arte-terapia y diferentes expresiones artísticas para la reflexión, la sensibilización y la promoción de los cambios culturales necesarios para erradicar la violencia y la discriminación.

  1. II. MÓDULO DE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA

El trabajo en este módulo busca contribuir a mejorar la calidad de la salud y vida de las mujeres, particularmente en la prevención del cáncer de mama y el cáncer cérvico uterino (los cuales son una de las primeras causas de muertes hospitalarias en mujeres en El Salvador); además, de reducir la mortalidad materna y lograr la disminución de los embarazos en adolescentes.

Los servicios que se prestan son:

  • Ginecología
  • Medicina Interna
  • Mamografías y Rayos X
  • Odontología
  • Psicología
  • Nutricionista
  • Farmacia
  • Educación para la Salud Sexual
  • Ultrasonografías a Embarazadas
  • Exámenes clínicos

  1. III. MÓDULO DE AUTONOMÍA ECONÓMICA

Su propósito es proveer servicios orientados a facilitar que las mujeres cuenten con oportunidades para alcanzar la autonomía económica; es decir, para que las mujeres dispongan de ingresos, información, bienes y servicios que favorezcan su participación en la vida económica y les permita una vida autosuficiente.

Los servicios que se prestan en este módulo tienen un enfoque territorial y se basan en un estudio previo de análisis de tejidos productivos y de los planes estatales de desarrollo económico. Estos son:

  • Intermediación laboral.
  • Orientación y actualización de hojas de vida (Currículum Vitae).
  • Bolsa de Trabajo.
  • Capacitación y formación vocacional.
  • Servicios de microcréditos con tasas competitivas.
  • Educación financiera.
  • Asistencia técnica para el fomento del emprendedurismo (desarrollo de micro y pequeñas empresas).
  • Espacios de promoción en comercialización con mujeres emprendedoras (Ferias).
  • Información, asesoría y gestiones sobre protección de derechos laborales.

Las instituciones que intervienen dentro de este módulo son:

  • Registro Nacional de las Personas Naturales
  • Instituto Salvadoreño de Formación Profesional
  • Ministerio de Trabajo y Previsión Social
  • Consejo Nacional de la Micro y Pequeña Empresa
  • Ministerio de Agricultura y Ganadería
  • Banco de Fomento Agropecuario, y
  • Fondo Solidario para la Familia Microempresaria
  • Defensoría del Consumidor

  1. IV. MÓDULO DE ATENCIÓN INFANTIL

Este módulo permite a las mujeres hacer uso de los diferentes servicios, mientras sus hijas e hijos son atendidos por personal calificado.

Se pretende:

  • Que las mujeres puedan recibir sus servicios sin preocupaciones, permitiéndoles concentrarse en sí mismas;
  • Proteger y atender a los niños y niñas, evitando que sean revictimizados, particularmente al escuchar los relatos de sus madres si han sido víctimas de violencia.

Los niños y niñas realizan actividades lúdicas, con enfoque de género y derechos humanos.

Además brindamos atención psicológica, pediátrica y nutricional en caso de emergencias. Contamos con cuarto de cunas para bebés, así como un área privada y cómoda para lactancia materna.

  1. V. MÓDULO DE EDUCACIÓN COLECTIVA:

A través de éste módulo se busca el empoderamiento de las mujeres de sus derechos políticos, económicos, sociales y civiles.

Para ello, se implementan actividades de educación colectiva, de promoción y sensibilización de los derechos, utilizando diversas metodologías adecuadas a los diferentes grupos objetivos de mujeres.

Trabajamos a partir de una estrategia territorial y de promoción comunitaria que implica una coordinación muy cercana con:

  • Gobiernos municipales
  • Organizaciones No Gubernamentales
  • Asociaciones y redes locales de mujeres
  • Centros escolares
  • Entre otros

Ahora bien, Ciudad Mujer no es un modelo estático, dado que la realidad de las mujeres tampoco lo es. Cada día descubrimos nuevos retos y es obligación de Ciudad Mujer el adaptarse para responder adecuadamente.

Por esa razón, en Ciudad Mujer estamos siempre buscando nuevas propuestas y soluciones para adecuar nuestro trabajo e intervención, con el fin de dar respuestas a las situaciones que enfrentan las mujeres.

Actualmente estamos desarrollando dos nuevas estrategias que deseo compartir con ustedes:

a.  “Ciudad Mujer Joven”: Dada la particular situación de violencia de género que están sufriendo las adolescentes: violencia sexual en los hogares y centros escolares; altas tasas de embarazo adolescente; deserción escolar; migración irregular; feminicidios inducidos; entre otros, Ciudad Mujer ha decidido trabajar de manera focalizada con este sector poblacional.

Estamos adecuando nuestra oferta de servicios a las particulares situaciones y necesidades de las adolescentes desde los 13 a los 19 años de edad.

Para ello estamos desarrollando un trabajo conjunto con los centros escolares para la atención especializada de las jóvenes en Ciudad Mujer, tanto en el apoyo al conocimiento de sus derechos, a la formación vocacional, a la orientación para la creación de sus propios proyectos de vida, a la prevención y atención de la violencia de género y a la atención en salud, entre otros.

También estamos desarrollando un plan piloto para la construcción de un modelo comunitario de prevención de violencia de género, que se trabaja tanto con docentes, como con adolescentes hombres y adolescentes mujeres.

b. La “Banca de la Mujer”: Uno de los problemas más grandes que enfrentan las mujeres en la búsqueda de su autonomía económica es el acceso a créditos. Las normas financieras del sistema bancario tradicional excluyen a las mujeres con menos ingresos, las cuales no pueden dar garantías.

Por esa razón estamos trabajando en un proceso de definición de un Fondo Solidario para las Mujeres; un sistema que funcione con un fondo de garantía y de acceso más libre al capital de trabajo que ellas necesiten.

LOGROS: Permítanme compartir con ustedes algunos de los resultados obtenidos en 3 años y 5 meses de funcionamiento de este programa en El Salvador, con 5 sedes puestas en funcionamiento de manera progresiva:

  • Tenemos más de 629,160 mujeres atendidas
  • Hemos brindado más de 1,654,155 servicios
  • Es uno de los dos programas mejor evaluados y más aceptados por la ciudadanía en El Salvador. Tenemos una aprobación del 90% según las encuestas más recientes del 2014 (Cid Gallup).
  • Es un modelo exitoso, reconocido internacionalmente, con apoyo de la cooperación y replicable en otros países, con indicadores de impacto que se evalúan periódicamente.
  • Ha incidido en el fortalecimiento de la institucionalidad y de la ciudadanía de las mujeres.
  • Cuenta ahora con reconocimiento legal (Ley de Desarrollo y Protección Social).
  • Es un aporte significativo al cumplimiento de las normativas de igualdad y empoderamiento de las mujeres, a nivel nacional e inclusive, internacional.

Creo firmemente que el programa Ciudad Mujer tiene un alto potencial y puede ser empleado como modelo para el mundo en desarrollo.

Ciudad Mujer presenta una fuerza transformadora que no se debería desaprovechar.

Por esa razón, queridas amigas y amigos, les invito a tomar nuestro modelo para apoyar también a las mujeres en República Dominicana.

Al final, las mujeres, sean salvadoreñas o dominicanas, necesitan lo mismo: vivir en sociedades más justas, inclusivas, solidarias y equitativas; sociedades libres de violencia, en donde puedan desarrollar todas sus potencialidades, aportando al progreso global y participando de sus beneficios.

Sé que, al igual que mi país, ustedes están empeñados en seguir construyendo ese camino de justicia y dignidad para las mujeres.

Por esa razón, vaya al gobierno y al pueblo de República Dominicana mi especial reconocimiento por el compromiso demostrado para el avance de los derechos humanos de las mujeres.

Cuenten con el apoyo fraterno y solidario del pueblo y del gobierno de El Salvador para estrechar alianzas que nos permitan construir conjuntamente, las nuevas realidades que merecemos las mujeres.

Agradezco su amable atención y envío un abrazo a cada uno de ustedes.

Muchas gracias.