Buen día, amigos y amigas, tengo el gusto de acompañar este día la inauguración de un proceso que posibilita cambios positivos para la sociedad salvadoreña. Somos conscientes que son muchas las personas en El Salvador que sufren diferentes formas de discriminación y violencia, a causa de características personales sobre las que no tienen ningún control, más que asumir la responsabilidad de vivirlo con dignidad.

Cuando las causales de discriminación se juntan en un grupo de personas, las posibilidades de su desarrollo se ven gravemente comprometidas y en consecuencia las oportunidades de crecimiento del país se bloquean.

En El Salvador, la adultez mayor muchas veces supone una espiral que invariablemente lleva a la eliminación de las personas en lo económico, social, político y psicológico, y a pesar de que todas y todos conocemos esta realidad, es muy poco lo que hacemos para erradicar estas formas de discriminación, al contrario, recurrimos a la infantilización de nuestras personas adultas mayores, cual si se tratara de personas con algún defecto físico o mental, llegando incluso a la anulación de su dignidad y autonomía, pasando a ser propiedad inerte de los llamados “adultos productivos”, quienes pueden tomar cualquier decisión en su nombre sin considerar sus necesidades y sus motivos.

Junto con esto ¿Qué sucede cuando la persona adulta mayor es Lesbiana, Gay, Bisexual, Trans o Intersex? – ¿Cuáles realidades debe enfrentar en su familia? – ¿Pueden los centros de acogida recibirles con los brazos abiertos? – ¿Tienen las y los profesionales de la salud las capacidades instaladas para reconocer y respetar las particularidades de este grupo social?

Este escenario es motivo de nuestro interés, que las personas LGBTI llegadas a la adultez mayor puedan contar con entornos libres de estigma y discriminación, donde los y las profesionales de la salud tengan la capacidad y sensibilidad de atenderles con dignidad, superando la burla, la descalificación y todas las otras formas de violencia que las personas LGBTI han vivido toda su vida, aún desde sus hogares.

Este año hemos sido conscientes de lo que puede lograr el odio, el asesinato de personas LGBTI con lujo de barbarie nos deja sin palabras, por lo que como Secretaría de Inclusión Social, desde la Dirección de Diversidad Sexual no descansamos en nuestro trabajo por transformar este contexto, y sumamos esfuerzos con nuevos agentes de manera que aceleremos el tránsito hacia el reconocimiento de la dignidad y derechos de todas las personas sin ningún tipo de exclusión.

Quiero felicitar a ESMULES, por mantener el trabajo sostenido en la defensa de los derechos de las personas LGBTI Adultas Mayores, el Convenio que están a punto de firmar representa una esperanza para un país que está evolucionando y que tiene la firme convicción de establecerse como un referente regional en materia de inclusión social. Quiero decirles que cuentan con el trabajo de la Secretaría de Inclusión Social, para articularnos y alcanzar nuevos objetivos.

A esta Institución IEPROES, quiero reconocer que no es fácil en un contexto de educación privada ser pioneras en la erradicación de diversas formas de exclusión, pero que la labor que están desempeñando es un referente y un ejemplo para el resto de instituciones educativas que deben sumarse a estos esfuerzos, pues a través del desarrollo académico contribuimos a cimentar las bases de una sociedad verdaderamente justa y democrática.

A la comunidad educativa, personal docente, pero particularmente a las y los estudiantes, quiero exhortarles a aprovechar al máximo los procesos formativos que están por recibir.

Ustedes representan una generación que debe consolidar los cambios que hemos conseguido en los últimos años, y que nos benefician a todas y todos; como profesionales de la salud tienen mucho que aportar y estaremos pendientes de su formación, con la certeza que estarán llenado de orgullo a quienes les han formado, sus familias y sus docentes.

Agradezco nuevamente el honor de ser testigo de la firma de este Convenio y con una gran alegría puedo afirmar que estamos escribiendo la historia en la dirección correcta.

Un abrazo y mis mejores deseos para todas y todos.