Buenas tardes.

Tengo el honor de darles la bienvenida al evento “Mujeres, medio ambiente y desarrollo sustentable”, el cual hemos organizado entre el ISDEMU, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Grupo CEL.

Además de saludar a mis colegas de la mesa de honor, nuestra amiga, la Ministra de Medio Ambiente y nuestro muy querido Presidente del Grupo CEL, permítanme dar un fraterno saludo a todas las expertas nacionales e internacionales que estoy segura aportarán grandemente a los objetivos de construcción de conocimiento en estos dos días.

Particularmente quiero dar la bienvenida a nuestro país a la señora Marleny Oliva, del Ministerio de Medio Ambiente y Recurso Naturales de Guatemala;

A las señoras Itza Castaneda y Jackie Siles, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, quienes nos acompaña desde México y Costa Rica, respectivamente.

la señora Sissy Larrea, de la Organización Latinoamericana de Energía, quien nos visita desde Ecuador.

Un especial saludo a mis colegas funcionarias y funcionarios que nos acompañan, representantes de organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil.

Agradezco a las Señoras representantes de los organismos de Naciones Unidas que nos acompañan en este tan importante esfuerzo y que han contribuido en hacer posible esta jornada de dos días:

  • Ana Elena Badilla, Representante de ONUMUJERES en El Salvador
  • Xenia Díaz, Asesora en Género de PNUD El Salvador

Saludo de manera particular a las y los representantes de las instituciones del Estado y gobiernos municipales responsables de unidades de género y unidades ambientales, esperamos que la agenda a abordar sea de mucho provecho para su quehacer institucional, en especial a la señora Silvia Chavarría, alcaldesa de San Antonio Pajonal y Presidenta del comité local El Salvador de la reserva de biosfera transfronteriza Trifinio quien nos estará compartiendo su experiencia desde la gestión local.

Gracias también a todas funcionarias de instituciones y organizaciones nacionales que estarán participando como panelistas y moderadoras durante estos dos días y en especial a mis compañeras de trabajo del ISDEMU.

A las representantes de las organizaciones feministas y de mujeres que luchan incansablemente por alcanzar la igualdad en nuestro país.

Amigos y amigas, este día nos ocupa un tema de gran relevancia, que se sustenta en la estrecha relación existente entre los problemas medio ambientales con los económicos y sociales.

Para abordarlos de manera integral no podemos hacer una distinción entre la dimensión humana y la ambiental.

Desde hace algunas décadas, la comunidad científica, así como los gobiernos, estamos analizando y conociendo sobre cómo las diversas interacciones y relaciones sociales inciden sobre los ecosistemas; y también cómo las poblaciones perciben (positiva o negativamente) los efectos de los cambios ambientales.

Asimismo, hemos avanzado en reconocer que el desarrollo económico no puede concebirse aislado de la conservación ambiental. De allí que se comienza a pensar en el desarrollo sostenible no sólo en el plazo inmediato, sino pensado en las futuras generaciones.

Poco a poco, y con muchas dificultades y resistencias, ha sido posible ir reconociendo los aportes de las mujeres al desarrollo económico y social de los territorios; sin embargo, la valorización real, política, económica y social de la contribución de las mujeres a la supervivencia y desarrollo sigue siendo limitado.

El evento a desarrollar en estos días busca precisamente contribuir en la profundización de dichos abordajes.

Partimos de un mandato de Gobierno establecido en el Plan Quinquenal de Desarrollo, que determina el lineamiento para incorporar los principios de igualdad y no discriminación en el diseño y ejecución de las políticas públicas como herramienta que permite identificar y evaluar su impacto diferenciado en mujeres y hombres, así como las necesidades e intereses de ambos grupos poblacionales.

Avanzar en la incorporación de este abordaje debe brindarnos oportunidades para preguntarnos:

  • ¿Quiénes deciden sobre la tierra, qué cosechar, cómo y con qué tratar los cultivos?
  • ¿Cómo gestionar el agua y los bosques? ¿Cómo cuidar de las diversidades biológicas?
  • ¿Cómo gestionar de mejor forma las fuentes de energías?

Pero también cuestionarnos sobre:

  • ¿Qué papel hemos jugado las mujeres en estas dinámicas?
  • ¿Hemos sido consultadas sobre los grandes proyectos que han impactado nuestro territorio y que afectan nuestro ecosistema, nuestra comunidad, familia y nuestros cuerpos?
  • ¿Contamos las mujeres con formación técnica para ser parte de los retos del desarrollo sostenible?

Profundizar en el análisis de estas cuestiones puede darnos pistas para entender la interrelación de los fenómenos ambientales con las mujeres.

Vemos como muchas mujeres son quienes lideran juntas comunales de agua; asumen compromisos en los Comités Municipales de Protección Civil; dirigen la organización y funcionamiento de albergues en situaciones de emergencia; sostienen huertos comunitarios, entre muchas otras actividades que fortalecen la participación, economía solidaria y convivencia social. Pero de eso profundizaremos durante los diferentes paneles.

Se nos ve, y nos hemos asumido, como las responsables de cuidar nuestro ambiente, nuestras familias. Sin embargo, no se nos ha involucrado de manera integral en el desarrollo. Tampoco se ha profundizado en los impactos diferenciados que los efectos del cambio climático y fenómenos ambientes tienen en las mujeres.

Como institución encargada de velar por la aplicación del principio de igualdad y no discriminación y garantizar que la institucionalidad del Estado asuma su compromiso en la implementación de la normativa nacional para la igualdad y no discriminación, consideramos imprescindible avanzar de manera integral en la incorporación del enfoque en las políticas ambientales y otras vinculantes a la autonomía de las mujeres.

En los últimos años es posible identificar acciones encaminadas al avance de la igualdad y no discriminación en el acceso de las mujeres a la tenencia de la tierra, apertura de espacios ciudadanos para las mujeres rurales, programas de fomento agrícola para las mujeres, acceso a educación y alfabetización para las mujeres, particularmente las rurales, sin embargo, reconocemos que aún hace falta mucho por hacer y mejorar.

Desde el ISDEMU consideramos que hablar de mujeres, medio ambiente y desarrollo sostenible, sigue siendo un desafío a nivel nacional, que implica reconocer la vivencia de las mujeres como sujetas en íntima interacción con un territorio y recursos por los cuales generalmente no se les garantiza decidir.

Significa reconocer que las carencias en el acceso y control de recursos confinan aún más a que las mujeres limiten su acceso a la gestión de dichos recursos y su cuido.

Los temas a abordar en este evento, así como el intercambio de conocimiento con expertas de la región nos ilustrarán sobre los avances, retos y caminos para lograr nuestras metas.

Esperamos pues que esta jornada sea solo un semillero del cual germinen diversas iniciativas que posibiliten avanzar hacia el desarrollo sostenible en condiciones de igualdad sustantiva.

Me despido deseando nuevamente una exitosa jornada y quiero reiterar mi reconocimiento a la gran contribución que el Grupo CEL, ONU Mujeres y PNUD han brindado para hacer posible este encuentro.

Muchas gracias