Tengan muy buenos días.

Es un inmenso placer saludarles en este día especial en que estamos haciendo nuestra primera graduación de cursos vocacionales y formación en derechos en la zona norte del departamento de La Unión.

Como ustedes saben, queridas amigas, nuestro gobierno ha puesto especial atención no solo a este departamento, sino a toda la zona oriental a través de los programas sociales y muy especialmente desde el Programa Ciudad Mujer.

Muchas de ustedes saben de todos los esfuerzos que hemos estado haciendo desde el inicio de este Gobierno, en el año 2014, para que podamos construir una sede aquí, en este bello departamento, a fin de tener cubierta toda la zona oriental, y poder proporcionar los servicios que necesitan las mujeres de La Unión para lograr su autonomía física, económica y ciudadana.

Con esto, también estaríamos realizando un hecho de justicia social para tantas mujeres de esta zona que ha sido tradicionalmente excluida de los planes de desarrollo nacionales por parte de gobiernos anteriores.

En una ocasión tan especial como esta, quisiera hablar de las cosas importantes y hermosas que ustedes tienen, como por ejemplo:

– La actitud emprendedora de las personas, particularmente las mujeres, lo que caracteriza la pujanza comercial, principalmente en la zona norte del departamento.

– La diversidad de recursos naturales con que cuenta: mar, montaña y valles, que brindan no solamente riqueza paisajística, sino que son una fuente de ingresos, como la pesca, la ganadería, el turismo, el comercio y otros.

– El deseo que se tiene de superar las dificultades y salir adelante, dejando atrás el pasado y aquí quiero hacer una pausa para contarles una breve historia:

Recién abierta la sede de Ciudad Mujer Morazán, llegó una joven de apenas 26 años con dos hijas pequeñas; su rostro denotaba más edad, pues estaba desnutrida, mal vestida y con su dentadura muy dañada.

Según nos contó, su esposo la mantenía encerrada y alejada de vecinos y de su familia, a quienes tenía más de dos años de no ver.

Llegó a la sede aprovechando un viaje que hizo su esposo y apoyada por un Pastor Evangélico que le dijo “tome seis dólares y váyase para Ciudad Mujer, ahí la van a ayudar…” y así fue, la pusimos en contacto con su madre y hermanos, le dimos atención psicológica, legal y en salud.

Ella ahora tiene una nueva vida, lejos del hombre que durante años la maltrató, gracias a Ciudad Mujer, a su familia, pero también a un Pastor Evangélico que creyó no solo en Dios sino también en lo que podemos hacer las instituciones públicas.

Esto nos demuestra que cuando todas y todos nos convertimos en aliados, podemos ayudar a realizar verdaderos cambios para la vida de las mujeres y sus familias.

Aprovecho, entonces, a hacer un llamado a las autoridades locales y religiosas a que hagan lo mismo, para que sigamos ayudando a otras mujeres a salir del círculo de la violencia, pero especialmente a que sigamos apoyando los programas sociales como Ciudad Mujer.

 

Dentro de este esfuerzo que ustedes ponen por salir adelante es que estamos haciendo esta graduación de casi 400 mujeres de los municipios de:

 

  • Bolívar
  • San José La Fuente
  • Santa Rosa de Lima
  • Anamorós
  • Nueva Esparta
  • Lislique
  • Concepción de Oriente
  • El Sauce, y
  • Pasaquina

 

Ustedes, amigas, han recibido capacitación en las siguientes especialidades:

 

  • Formación en derechos
  • Elaborar arreglos y decoraciones para eventos
  • Elaboración de dulces típicos
  • Elaboración artesanal de calzado
  • Realizar manicure, pedicure, esculpido y decorado de uñas
  • Preparar Platos Fríos y Calientes
  • Orientador/a turístico local
  • Elaboración artesanal de sandalias
  • Elaborar productos con latas de aluminio y botellas de plástico
  • Cocina internacional
  • Confeccionar bolsos, chalupas y mochilas
  • Elaborar pan dulce variado
  • Elaborar pan dulce especial
  • Confeccionar uniformes escolares
  • Corte y Confección
  • Efectuar maquillaje del rostro
  • Cosmetología

 

La formación que recibieron y que las declara aptas para ejercer una nueva actividad económica fue gracias al aporte del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), que desde que inició el programa Ciudad Mujer ha mantenido un apoyo estratégico y muy valioso para ustedes. Agradecemos de todo corazón el compromiso y apoyo del INSAFORP.

 

También agradecemos al Sr. Director de este centro educativo, el Profesor  Esteban Antonio Bonilla Fuentes, quien tan amablemente nos facilitó sus instalaciones para realizar este evento.

A los señores Alcaldes de los municipios donde se realizaron los cursos, por su apoyo incondicional.

Al grupo de mujeres de Santa Rosa de Lima, y muy especialmente a ustedes, queridas mujeres, por el empeño que han puesto y que esperamos sigan poniendo ahora que ya tendrán su diploma que les acredita conocedoras de un área técnica específica, lo que sin duda representa un nuevo comienzo en sus vidas y en la vida de sus familias y sus comunidades.

Finalmente amigas, quiero aprovechar la oportunidad para reiterarles nuestro compromiso por promover un desarrollo social y económico más inclusivo y justo para toda la sociedad salvadoreña.

Sigamos adelante, avancemos en nuestra autonomía y empoderemos de nuestros derechos!

Que tengan un feliz retorno a sus hogares.

Muchas gracias.