Queridas amigas buenos días,

Me alegra muchísimo estar con ustedes en esta mañana, es un día precioso de vientos y cielos despejados en el que nos podemos encontrar para celebrar, celebrarlas a ustedes y el logro que esta mañana alcanzan.

Probablemente muchas de ustedes no se conocían hasta este día, sólo conocían a las 18 o 20 compañeras con quienes realizaron su curso, pero hoy estamos celebrando a 444 mujeres de Sonsonate y La Libertad que han finalizado sus cursos.

Hoy se gradúan de cursos como:

  • Bisutería con piedras y conchas,
  • Confección de prendas de vestir,
  • Elaboración artesanal de sandalias,
  • Elaboración de comida mexicana,
  • Estilismo,
  • Operador de Software Windows y Microsoft Office,
  • Elaboración de productos de cuero,
  • Pastelería,
  • Escuela de Capacitación Agrícola

Muchas felicidades a todas por su esfuerzo, sabemos que realizar un curso nunca es fácil, porque las mujeres siempre tenemos muchas otras responsabilidades en la familia o en la comunidad, por eso me alegra tanto que ustedes hayan perseverado y hayan finalizado este curso.

Confío en que va a ser de mucha utilidad ya sea para acceder a un empleo, o para hacer un emprendimiento propio. Las admiramos mucho!

Esta es la última graduación de la sede de Ciudad Mujer Colón este año 2017, y es en uno de los meses más especiales, en el mes en el que conmemoramos el Día Nacional e Internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres.

En las sedes de Ciudad Mujer recibimos todos los días casos de mujeres víctimas de diferentes formas de violencia, y es que las violencias contra las mujeres nos pueden pasar a todas, a cualquiera, no importa nuestra edad, donde vivimos, si hemos ido a la universidad o no, a cualquier mujer

Por eso es un tema que no puede ser tabú, que debemos hablarlo para conocerlo y poder identificar cualquier forma de violencia y actuar, amigas.

Quizás algunas de las formas de violencia más fácil de identificar es la violencia sexual o la violencia física, aunque hasta esas a veces las naturalizamos.

Y creemos que porque un hombre es nuestro compañero de vida o nuestro esposo debemos tener relaciones sexuales en contra de nuestra voluntad, para cumplirle.

Eso no es así, porque nosotras somos dueñas de nuestro cuerpo y de nuestras decisiones; la violencia física también muchas veces la justificamos diciendo, “quizás ella se lo buscó, porque lo hizo enojar”, o “a saber qué hizo ella”; o creemos que como es algo que pasa privado en la pareja no debemos decir nada.

No amigas, cualquier forma de violencia no es un asunto privado, es público, y debe ser detenido.

De igual forma la violencia psicológica, la económica, la patrimonial, la simbólica, todas son formas de violencia que agreden la dignidad de las mujeres, su autonomía, su vida, y es importante conocerlas para reconocerlas y eliminarlas.

Y esto en todas las edades amigas, no sólo es un trabajo para hacer con las jóvenes de prevenir, aunque hay que hacerlo, y desde Ciudad Mujer lo hacemos, pero la labor de prevención y eliminación de la violencia es para las mujeres de todas las edades, no importa que tengamos 20, 60 o 90 años, ninguna mujer debe ser víctima de violencia, por el hecho de ser mujer.

Una forma de eliminar la violencia contra las mujeres, la simbólica y económica también es hacer la revolución de las ideas amigas, ir en contra de los estereotipos de lo que se supone que debemos ser, porque la realidad es que tenemos la capacidad para hacer todo lo que nos proponemos, incluso aquello que nos resulte más “loco”.

El patriarcado tiene miedo que las mujeres nos empoderemos y conozcamos nuestros derechos, que nos demos cuenta que somos las dueñas de nuestra vida, que no sólo somos buenas en las labores de la casa, de la cocina y del cuidado.

Sino que podemos ser también excelentes motoristas, excelentes mecánicas, agricultoras, doctoras, alcaldesas, o presidentas de la República.

Las invito, amigas, a seguirse formando, tanto en cursos técnicos, como en sus derechos, a volverse cada día más dueñas de su proyecto de vida.

Y una vez ustedes estén fortalecidas, inviten a otras mujeres a hacerlo también; creo que es importante y necesario que entre mujeres nos apoyemos para que vayamos avanzando juntas.

Ustedes conocen que eso es Ciudad Mujer, un espacio de mujeres comprometidas, apoyando a otras mujeres, de diferentes formas y con diferentes servicios; las invito a siempre replicar eso en sus territorios a apoyar a otras mujeres, referirlas a Ciudad Mujer y permitirnos acompañarlas en el desarrollo de sus autonomías.

Nuevamente reciban mi felicitación y el de todo el equipo de Ciudad Mujer Colón, queridas amigas, que cosechen muchos éxitos más y que desde Ciudad Mujer les sigamos acompañando siempre.

Las quiero mucho.