PALABRAS INAUGURACIÓN

ASAMBLEA MUNDIAL PARA LA MUJER

Tokio 2014

Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato:

Señoras y señores:

Es un alto honor participar en la inauguración de este importante evento que pretende no sólo analizar los retos que existen en el mundo para lograr el pleno desarrollo de todas las mujeres, sino que se enfoca también en compartir las experiencias exitosas y las ideas innovadoras que faciliten el logro de ese objetivo.

Me enorgullece también estar representando a una región del mundo en la cual, pese a que aún las mujeres sufrimos mucha discriminación y violencia, también podemos decir que estamos haciendo importantes esfuerzos para cambiar esas terribles realidades.

 

Quiero hablar particularmente de la experiencia de mi país, El Salvador, el más pequeño de América Central, pero que gracias a las nuevas políticas impulsadas a favor de las mujeres, se está convirtiendo en un importante referente para demostrar que el adelanto de las mujeres es posible, y que cuando se invierte en nosotras, se invierte en el desarrollo de toda la sociedad.

En ese sentido, en los últimos 5 años El Salvador está avanzando a un ritmo más acelerado, que en las últimas 5 décadas.

Existen nuevas leyes que buscan garantizar la igualdad, equidad y la erradicación de la discriminación, así como una vida libre de violencia contra las mujeres.

Estamos creando e impulsando nuevas políticas públicas orientadas a promover el acceso de las mujeres a todos sus derechos, incluidos los de la participación política, social y económica.

Precisamente, una de las políticas públicas más exitosas ha sido la creación del ahora internacionalmente reconocido Programa Ciudad Mujer, que tengo el honor de dirigir.

Ciudad Mujer es una respuesta que, basada en un enfoque de género y de derechos humanos, puede ayudar al desarrollo sostenible de los países.

Se trata de un espacio exclusivo para las mujeres en el cual se brindan servicios especializados, con calidad y calidez, en cuatro ámbitos vitales:

  • La primera es la prevención y atención a las víctimas de violencia de género, con inmediata asistencia policial, legal y psicológica;
  • La segunda corresponde a la atención en salud sexual y reproductiva, con énfasis en la prevención del cáncer de mama y cérvico uterino, así como en el cuidado oportuno a las mujeres embarazadas y sus hijos.
  • En tercer lugar, el desarrollo de la autonomía económica de las mujeres, a través de la formación profesional y la promoción del trabajo productivo y remunerado, reconociendo que sólo cuando las mujeres participen de las bondades del desarrollo económico, podrán gozar de todos los demás derechos que les corresponden;
  • En cuarto lugar, la educación comunitaria, a fin de cambiar los estereotipos discriminatorios, y lograr que las mujeres conozcan y demanden sus derechos.

Pero Ciudad Mujer es, ante todo, el factor que ha desencadenado la toma de conciencia de las mujeres acerca de su propia valía, de sus derechos y de que ya no están solas en la lucha por la conquista de esos derechos.

Varios premios internacionales y, sobre todo, el ser testigo de los cambios en las vidas de las mujeres, nos dan la confianza que vamos por el buen camino, pero nos imponen el desafío de no desviarnos de la senda y de avanzar hacia la perfección del modelo.

En apenas 3 años y medio, y con 5 sedes hemos atendido a más de  560 mil mujeres, quienes han recibido casi 1 millón cuatrocientos sesenta mil servicios.

Mi intensión al participar en este evento, es invitarles a conocer y replicar el modelo de Ciudad Mujer en todos los países, pues estamos demostrando que éste no sólo favorece el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, sino que también contribuye al avance de las familias y las comunidades de las mujeres, lo cual incide directamente en el desarrollo del país.

Aprovecho la ocasión para expresar nuestro sincero agradecimiento al Gobierno y al Pueblo de Japón, por el apoyo que Ciudad Mujer ha recibido, en cooperación financiera para la atención especializada de mujeres embarazadas, mujeres con discapacidad y adultas mayores en nuestras sedes.

Agradezco profundamente esta valiosa oportunidad de dirigirme a ustedes, y su amable atención.

Muchas gracias.