Señoras y Señores.

Me complace estar compartiendo con ustedes en este Foro que tiene por objetivo analizar los obstáculos que se presentan en el acceso a la justicia, en los casos de muertes violentas de las mujeres o feminicidios; de igual forma, las medidas urgentes que se requieren adoptar para prevenir y sancionar este delito, con el fin de dar cumplimiento a la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las mujeres.

El Feminicidio es un tipo de violencia prevista en la Ley Especial, que busca visibilizar la práctica feminicida, producto de un sistema que históricamente la ha estimulado y legitimado, y que se ve reflejado actualmente en una creciente ola de crímenes hacia las mujeres. 

El Feminicidio, como violencia de género extrema contra mujeres, supone previamente un conjunto de hechos violentos y misóginos que implican la violación de sus derechos humanos, que atentan contra su seguridad, pudiendo culminar en diferentes formas de muerte violenta contra las mujeres.

En la actualidad, los cuerpos de las mujeres siguen considerándose como propiedad y se convierten en este contexto en territorios de venganza y disputa, a los cuales se torturan y  asesinan violentamente, utilizando armas de fuego, corto-punzantes y otros mecanismos de tortura que estos misóginos se puedan imaginar.

Este día es propicio abordar este tema, especialmente en el marco de los acontecimientos que recientemente hemos conocido en nuestro país, considerando que según reportes de PNC e IML se han perpetuado 168 asesinatos de mujeres, en lo que va del año, de éstos, 32 han sido calificados como feminicidios.

Y los hechos reprochables como el cruel asesinato de Jennifer Abigail, una niña de 6 años, cometido la noche del 27 de junio en la comunidad La Pampa, del municipio Tecoluca, son la muestra de una problemática que impacta profundamente no sólo a las familias que pierden a sus seres más queridas; sino que estos hechos tiene también profundas implicaciones en toda la sociedad que vive y es testigo de la forma más extrema de violencia contra las mujeres: el feminicidio.

Una responsabilidad ineludible, la tienen en este ámbito, las instituciones del sector justicia, que tienen el mandato de investigar, perseguir y sancionar a los culpables de cometer crímenes en contra de las mujeres, así como la obligación de proporcionar servicios de atención y apoyo a las sobrevivientes y sus familias.

Aunque hemos avanzado con la creación de leyes que regulan el feminicidio como un delito, todavía hace falta en nuestro país que los casos sean investigados con diligencia, que los asesinos sean juzgados y se ofrezcan medidas de reparación a las sobrevivientes y familiares de las víctimas.

La poca judicialización de casos de violencia contra las mujeres y la poca aplicación de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, ha contribuido a generar un clima de impunidad y falta de confianza en el sistema judicial. 

Con ello, el único mensaje que se le transmite a la sociedad es que la violencia contra las mujeres en El Salvador se acepta y se tolera. 

El otro rostro de la impunidad es la doble victimización de las mujeres, quienes además de recibir directamente el impacto de la violencia en sus vidas son también víctimas de la  violación a sus derechos, cuando se les niega el acceso a una pronta y cumplida justicia.

Ya basta de impunidad y de seguir juzgando los casos basados en los prejuicios y estereotipos de género. 

Necesitamos dar pasos firmes y avanzar en el acceso a la justicia para las mujeres, lo cual también requiere fortalecer las capacidades del sector justicia para hacer una verdadera aplicación de las leyes por los derechos de las mujeres.

Invito a jueces y juezas, así como a fiscales a convertirse en nuestros aliados y aliadas, para que al momento de conocer sobre procesos por violencia contra las mujeres, estén atentos para poder identificar los riesgos para decretar las medidas de protección oportuna e inmediata, para salvaguardar la vida de las mujeres, y prevenir que se cometan más feminicidios.

Es momento de que las instituciones responsables de la investigación del delito de feminicidio, dediquen sus esfuerzos a combatir de manera decidida estos crímenes de violencia contra las mujeres. 

Y que además, se comprometan a destinar parte de sus presupuestos institucionales, para mejorar los servicios de atención y apoyo a las mujeres víctimas, sobrevivientes y sus familias.

Como sociedad y como Estado, tenemos el compromiso de luchar para que ya no exista más violencia contra las mujeres ni feminicidios en nuestro país.  

Es importante y  debemos trabajar en conjunto en la intervención temprana, con acciones estratégicas de prevención que conlleven a la deconstrucción de patrones y estereotipos que reproducen y legitiman la violencia contra las mujeres. 

En este contexto El Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer, les da la bienvenida a este importante Foro que se realiza en el marco del Proyecto “Prevención de la Violencia contra las Mujeres en Centroamérica” conocido como Proyecto BA.1, y que tiene su principal énfasis en la prevención del Feminicidio y la trata de mujeres. 

Para concluir quiero hacer un llamado a que nos comprometamos a transmitir el mensaje de que la violencia contra las mujeres es violencia contra la sociedad, y  todos los sectores e instituciones del país estamos unidos para su erradicación.

Muchas gracias.