Queridas amigas:

Es maravilloso estar en mi amado Morazán, compartiendo con quienes representan la esperanza de un presente y de un futuro con igualdad y justicia para todas: con las niñas y las jóvenes de esta aguerrida tierra, cuna de grandes luchadoras sociales.

Me siento muy feliz de que este día podamos, por fin, inaugurar el programa “Ciudad Mujer Joven – Morazán”! con la cual ya completamos la implementación de esta estrategia en todas nuestras sedes.

Cuando pensamos en crear Ciudad Mujer, lo hicimos imaginando que iba a estar dirigido a todas las mujeres de El Salvador.

Sin embargo, en el camino nos dimos cuenta que atendíamos a pocas adolescentes, aunque forman parte de un gran sector de la población, y que –además– sufren de situaciones de violencia y exclusión muy particulares.

 

Entonces, nos pusimos a pensar: ¿cómo es posible que de toda esa población de mujeres adolescentes y jóvenes vengan tan pocas a Ciudad Mujer?

Esto nos preocupó muchísimo, pues sabemos que es un momento de la vida tan importante para apoyarlas a construir sus proyectos de vida.

Nos preocupó además, porque sabemos que tristemente, son las niñas y las adolescentes quienes están sufriendo diversas formas de violencia: no solo la violencia delincuencial, que es muy grave, sino también violencia sexual manifestada en agresiones, acoso, insultos, desprecio o bullying.

Además, porque hemos visto como se han incrementado los embarazos a temprana edad, lo cual es una consecuencia de toda esa violencia que sufren las niñas y adolescentes, pero que también ocasiona que muchas de estas jóvenes no puedan desarrollar todas sus potencialidades.

Nosotras no queremos que las niñas, las adolescentes y las jóvenes vean una vida sin futuro, una vida con violencia y sin esperanza.

No queremos que más adolescentes se vean forzadas a abandonar sus estudios.

Ustedes tienen derecho a contar con todas las oportunidades. ¿si o no, amigas?

¿Creen ustedes que es necesario que el país invierta más en ustedes o no?

Claro que sí!!! Nosotras también lo creemos!

Por eso no nos quedamos con la preocupación: Tomamos acción! Porque eso es lo que debemos hacer cuando vemos que algo no está bien: debemos trabajar para mejorar la situación.

Y eso hicimos. Empezamos a reformular Ciudad Mujer para convertirla en un espacio que las adolescentes y las jóvenes hagan suyo.

Un espacio en donde puedan conocer sus derechos; conocer cómo las instituciones del Estado pueden trabajar para ustedes, y tengan acceso a las diversas atenciones que les ayuden a desarrollarse de forma integral.

Eso es Ciudad Mujer Joven!

Se trata de adecuar los servicios de los diferentes módulos de atención del programa, a las particulares situaciones y necesidades de las adolescentes, tomando en cuenta su condición diferenciada con el resto de usuarias y procurando un ejercicio de empoderamiento y conocimiento de sus derechos.

¿Por qué consideramos tan importante ampliar Ciudad Mujer Joven? Pues porque es una herramienta valiosa para la educación de cientos de miles de niñas y adolescentes.

Y ese es nuestra meta principal: apostar a la educación para garantizar el desarrollo pleno de todas las potencialidades de las jóvenes; educación que nos libere –finalmente– de todas las formas de violencia; educación que permita la construcción de un mejor país, en igualdad.

Por ello es que el trabajo que hacemos en conjunto con docentes, en diversos centros escolares, es tan fundamental.

Esa ha sido la estrategia que hemos seguido desde el año 2014 que empezamos en San Martín; en el 2015 en Usulután, el año pasado se unieron Santa Ana y San Miguel; y finalmente, este 2017, las sede de Colón y hoy con Morazán.

 

Este camino que estamos recorriendo nos permite afirmar que las jóvenes se han apropiado del programa, convirtiéndolo en un referente de políticas públicas en favor de la juventud de nuestro país.

 

En las distintas sedes hemos realizado actividades como:

  • circuitos y jornadas deportivas,
  • procesos de alfabetización en derechos de las mujeres y sensibilización en género,
  • jornadas de salud sexual y reproductiva,
  • talleres formativos en computación; inglés; muralismo, pintura, fotografía, reciclaje, ensamblaje, reparación de bicicletas, entre muchos otros.

 

No obstante, el trabajo con las jóvenes en los centros educativos nos enseñó que no podíamos dejar de lado la población masculina, ya  que queremos que sean ellos también establezcan nuevos modelos de  hogares, donde prevalezca la equidad de género y el respeto a la mujer, eliminando los patrones machistas que violentan los derechos de las niñas y adolescentes.

 

En la sede de Ciudad Mujer Morazán también hemos venido desarrollando en diferentes centros educativos  procesos de alfabetización en derechos de las mujeres con niñas, y capacitación y sensibilización de género con grupos mixtos, así como talleres de filigrana, muralismo, elaboración de dulces típicos, huertos escolares y familiares y  teatro entre otros, con estos procesos y talleres  queremos motivar a estos jóvenes a trazar un plan de vida, fomentar su participación ciudadana y el empoderamiento de sus derechos, para reducir las brechas de desigualdad de género.

 

Sin embargo, estos esfuerzos no serían posible sin el apoyo de varios aliados que nos han ayudado a comenzar a abrir los surcos de este camino en la sede de Morazán, por lo que quiero agradecer especialmente a:

 

  • La Alcaldía Municipal de Jocoro, presidida por el agrónomo Arturo Perla, por facilitar las instalaciones de este Polideportivo, así como por todo el apoyo logístico y de manera muy especial por la participación de la “Giganta de Jocoro”, que es el personaje emblemático de este municipio.
  • A las alcaldías de San Carlos, Gualococti, Cacaopera y San Simón, quienes apoyaron con el taller de muralismo y expresiones artísticas para este evento.
  • A la señora Nieve Ramírez, empresaria del municipio de Pasaquina, quien donó camisetas con el logo de Ciudad Mujer para jóvenes del Instituto Daniel Arias.
  • Al Ministerio de Agricultura y Ganadería, que a través de la Ingeniera Inés Fuentes capacitó a  estudiantes en elaboración artesanal de dulces y huertos escolares.
  • A las directoras, directores y personal docente de los centros educativos que han demostrado un compromiso para la formación integral de estas adolescentes y a las familias por su apoyo; de manera muy especial a los centros educativos:
  • – General Francisco Morazán, de Jocoro
  • – Instituto Nacional José Luis López, de Jocoro;
  • – Naciones Unidas, de Cacaopera,
  • – Instituto de San Francisco Gotera,
  • – Instituto San Simón
  • – E Instituto Santa Rosa de Lima, por su participación con bandas escolares y grupos artísticos.
  • – A estos apoyos también se suman los centros escolares Abdón Cordero y Milagro de la Paz, de la ciudad de San Miguel.
  • A la Universidad de Oriente, que ha facilitado el proceso de producción audiovisual para la promoción de los derechos de las mujeres, en los centros escolares Norberto Cruz e Instituto Nacional de San Francisco Gotera.
  • A la ONG “Proyecto Consciente”, que facilitó talleres de teatro con jóvenes de los Institutos de El Divisadero y de Jocoro.
  • También a las oficinas departamentales de la Asamblea Legislativa y al Ministerio de Trabajo, por el apoyo logístico.
  • Agradecer también la presencia de las jóvenes atletas destacadas de Morazán, quienes han puesto en alto no solo a este departamento, sino también a la mujer:
  1. Julia María Reyes, seleccionada nacional de Taekwondo.
  2. Lourdes Martínez, Leslie Gonzáles y Aída Michell Díaz, de tenis de mesa
  3. Irma Lisseth Nolasco, de la disciplina de Judo.
  4. Evelin Lisseth Rodríguez y Yoselin Maricela Flores, gimnasia artística,
  5. Yoselin Elizabeth Alvarado y Yaneth Aracely Sánchez, refuerzos de selección de fútbol.
  6. Sarahy Beatriz Mejía, de la selección sub 17 de fútbol.

 

Quiero aprovechar este momento también para agradecer a todas las funcionarias de Ciudad Mujer, por abrazar este proyecto y ser unas pioneras en la reivindicación de los derechos de las mujeres.

Las animo a seguir trabajando integralmente para ser de Ciudad Mujer Joven un proyecto insigne y lograr la anhelada meta de reducir los embarazos adolescentes que excluyen y sentencian a las adolescentes a una vida de pobreza.

 

Jóvenes, las invito a que sean partícipes de una nueva generación, una que ponga a la mujer como un ser humano con derechos, aspiraciones y metas individuales, que se le permita decidir y escribir su propia historia, tal como lo han hecho otras valientes mujeres de Morazán en el pasado.
Un abrazo para cada una.

Muchas gracias.