Buenos días, a todas y todos,

Ingeniera Lilian Vega, Presidenta del Banco de Fomento Agropecuario. Representantes de MASECA, empresa aliada de Ciudad Mujer para contribuir al desarrollo de las mujeres, Saludos especiales a las mujeres emprendedoras y empresarias que este día nos acompañan.

La búsqueda de alternativas financieras que beneficien a las mujeres ha sido uno de nuestros mayores desafíos desde la creación de Ciudad Mujer.

Por ello, encontrarnos esta mañana junto a mi querida amiga Lilian Vega, Presidenta del Banco de Fomento Agropecuario,  me provoca una enorme alegría, pues este día anunciamos dos importantes noticias para las mujeres emprendedoras y empresarias.

Quiero aprovechar la oportunidad para contarles,  que desde la creación de Ciudad Mujer, uno de los temas que más ha ocupado mi pensamiento, es cómo asegurar el acceso al crédito para las mujeres emprendedoras… pero no cualquier crédito.

Me refiero a la creación de líneas de crédito inclusivas,  con intereses favorables y criterios flexibles que reconozcan la realidad de las mujeres de El Salvador.

En torno a esta preocupación hemos realizado debates interesantes sobre los principales obstáculos y, como imaginarán, las ideas debatidas fueron muchas, pues cuando hablamos de las mujeres los ámbitos de reflexión son múltiples y diversos.

Sin embargo, en ese debate coincidimos que uno de los principales obstáculos y quizá el más importante -ustedes me dirán si es cierto- es el acceso a financiamiento para poder emprender cualquier actividad económica.

Como lo hemos dicho antes, las mujeres en general no somos sujetas de crédito y menos las mujeres que por su condición de vulnerabilidad social y económica no cuentan con el perfil “deseado” por las instituciones del sistema financiero.

 Una mujer sin garantías, sin posibilidad de contar con un fiador o fiadora, sin empleo, mayor de 55 años y viviendo en una zona -mal denominada- roja, no es candidata para obtener un crédito.

Y miren ustedes la contradicción de esto, ya que las micro y pequeñas empresas representan 99.6% del parque empresarial.

Un poco más del 64% de las unidades económicas son propiedad de mujeres, quienes emplean a su vez a un 52% por ciento de los trabajadores y trabajadoras.

Esto quiere decir que las mujeres somos un motor vital para dinamizar la economía del país y los territorios y sin embargo somos las que principalmente estamos excluidas del crédito.

Si nosotras nos quedamos con esta afirmación, quiere decir que ninguna mujer podría acceder a un crédito, pues sencillamente no cumpliría con las “reglas” establecidas.

Por ello,  cobra especial importancia la decisión tomada por el Banco de Fomento Agropecuario, en relación a la nueva forma de prestar el servicio en Ciudad Mujer, sobre lo cual Lilian nos dará los detalles.

Dicho cambio  tiene como objetivo mejorar la calidad del servicio y ofrecer a las usuarias oportunidades para acceder al crédito.

Asimismo, este día se anuncia la oferta de un nuevo producto financiero: la línea de crédito para la compra de una plancha eficiente, que además de reducir el costo en el consumo de gas propano, ahorra tiempo y contribuye a la sustentabilidad del ambiente.

Nuestro objetivo es que mujeres emprendedoras y empresarias cuenten con los recursos y las herramientas para la sostenibilidad y rentabilidad de sus negocios y con ello contribuir a mejorar su calidad de vida y estimular un rol más activo en la economía de sus territorios.

Estamos cosechando los frutos de las primeras semillas de la inclusión financiera, no tengo duda que con el Banco de Fomento seguiremos trabajando en alternativas para transformar el sistema financiero en un círculo de inclusión en donde todas las mujeres tengan una oportunidad.

Quiero aprovechar el espacio, para agradecer la cooperación de MASECA, empresa amiga y aliada, que siempre acompaña las iniciativas de Ciudad Mujer, en este caso colaborando con los insumos para poder realizar la demostración de la plancha eficiente y dotar con un kit de productos a las primeras usuarias de la línea de crédito.

Son buenas noticias para las mujeres y para El Salvador… Porque cuando una mujer avanza, avanza su familia y avanza el país.

¡Gracias!