Por Secretaria de Inclusión Social, Dra. Vanda Pignato:

Buenos días a todas y todos.

Este es un día de mucha importancia para la promoción de los Derechos Humanos en nuestro país, y en particular, para aquella parte de la población que históricamente ha sido víctima de muchas formas de discriminación por razones de su orientación sexual o de su identidad de género.

Desde la creación de la Dirección de Diversidad Sexual en la Secretaría de Inclusión Social, hemos tenido la visión de realizar un esfuerzo conjunto y articulado para erradicar toda forma de violencia, maltrato y discriminación, promoviendo y garantizando la aplicación del Decreto Ejecutivo N°56, que prohíbe todas esas prácticas dentro del servicio público.

Desde el primer momento, hemos trabajado de la mano, tanto con instituciones públicas como con organizaciones de la sociedad civil, y fueron precisamente éstas últimas quienes nos presentaron una propuesta de proyecto para sensibilizar y formar a las y los agentes policiales en materia de respeto a la población LGBTI.

La razón de realizar un esfuerzo particular se debió a que contamos con datos que señalan que la mayor parte de los hechos de agresión contra lesbianas, gays, personas bisexuales y trans, en el ámbito público, provenían de parte de agentes de los cuerpos de seguridad.

En la Secretaría de Inclusión Social contamos con una Línea de Asistencia y Atención en Diversidad Sexual, que funciona con el número telefónico 131.

Desde allí hemos podido verificar que, lamentablemente, la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género aún está arraigada en la población salvadoreña.

Nuestros datos señalan que el 40% de los hechos de discriminación ocurren en el entorno familiar; el 39% de las agresiones ocurre en lugares públicos, y el 21% restante, corresponde a los casos reportados a la Línea en los ámbitos educativo, laboral o de salud.

Respecto de las formas más comunes de agresión, evidenciamos que:

–    el 34% corresponde a agresiones verbales,
–    el 25% son agresiones psicológicas,
–    el 22% agresiones físicas;
–    el 19% restante corresponde a formas de violencia patrimonial, económica y acoso o abuso sexual.

Aparte de esto, debemos mencionar las crecientes cifras de asesinatos a esta población, los cuales deben tener el oportuno y debido seguimiento por parte de las instituciones pertinentes.

Los lugares de mayor riesgo para la población LGBTI son, en primer lugar, sus hogares y en segundo lugar los espacios públicos, en donde más de la mitad de los hechos de discriminación o agresión los comenten agentes de seguridad, entre policías, soldados designados a tareas de patrullaje conjunto, Cuerpo de Agentes Metropolitanos y guardias de seguridad.

Una reciente investigación realizada por la organización Espacio de Mujeres Lesbianas por la Diversidad (ESMULES), en coordinación con el Centro de Investigación y Promoción para América Central (CIPAC) de Costa Rica, en cuerpos policiales de El Salvador, arroja datos preocupantes:

Por ejemplo, que las actitudes de las personas entrevistadas hacia la población LGBTI tienden a ser negativas con un promedio de 54,2 en una escala de 0 a 100.

Además, que un 14% dice haber visto a un compañero o compañera insultar o agredir verbalmente a una persona gay, lesbiana, bisexual o transexual.

Otro 13,4% señaló haber visto a agentes que no toman en serio una denuncia de violencia familiar en parejas del mismo sexo, más aún, un 2% dijo conocer a algún compañero o compañera que ha abusado sexualmente de una persona LGBTI.

Dada la gravedad de hechos como los señalados, y en concordancia con el enfoque de respeto absoluto a los derechos humanos que promueve el Gobierno, desde la Secretaría de Inclusión Social decidimos que era urgente hacer un esfuerzo para realizar procesos de sensibilización y de formación con el personal policial.

Así, con el apoyo del PNUD, se ejecutó el proyecto denominado “Habilidades de vida para agentes de las Oficinas de Denuncia y Atención Ciudadana a nivel nacional y formadores de la Academia de Seguridad Pública, para reducir estigma y Discriminación respecto de la población LGBTI”.

Gracias a este proyecto se capacitó a más de 300 agentes de las Oficinas de Denuncia y Atención Ciudadana, a nivel nacional.

También se capacitó a personal docente de la Academia Nacional de Seguridad Pública y también se incluyó, en acciones de sensibilización, a más de 1,000 agentes policiales y estudiantes de la ANSP.

Además de estos procesos de sensibilización y de formación, que tuvieron excelentes resultados, uno de los productos más importantes era la creación del“Manual Autoformativo en Diversidad Sexual”, que es precisamente el que hoy presentamos y hacemos entrega, tanto a la Policía Nacional Civil, como a la Academia Nacional de Seguridad Pública.

Este Manual pretende promover la autoformación en materia de derechos humanos y de trato adecuado a la población LGBTI, reconociendo su calidad de ciudadanos y ciudadanas, con los mismos derechos que cualquier otro, a ser protegidos y atendidos con respeto, eficiencia y sin ningún tipo de discriminación.

El Manual es fruto del trabajo interinstitucional que hemos realizado en conjunto la Secretaría de Inclusión Social, la Policía Nacional Civil y la Academia Nacional de Seguridad Pública, y la valiosa labor del equipo de consultoras, quienes tuvieron a su cargo las jornadas de capacitación y sensibilización; todo con el significativo apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Vaya para todas las personas e instituciones involucradas, nuestro sincero reconocimiento.

Estoy segura que este material que hoy entregamos, será una valiosa herramienta, tanto para la PNC, que podrá integrar estrategias de abordaje sensible hacia esta población, facilitando la eliminación de patrones discriminatorios, como para la ANSP, que podrá hacer un mejor énfasis en esta temática, durante la formación de nuevos agentes, personal en ascenso o agentes de seguridad privada.

Al continuar este tipo de procesos estamos facilitando la profesionalización de nuestra policía, tan importante en la construcción de un Estado más democrático y respetuoso de los derechos humanos.

Creo firmemente que un país con personal policial más sensibilizado, con mejores herramientas de abordaje, es un país más seguro para todas y todos, y es en definitiva un país más humano.

Agradezco el compromiso de funcionarios y funcionarias como ustedes, que nos acompañan esta mañana, pues como nos indica nuestro Presidente Salvador Sánchez Cerén, solamente desde la unidad, se puede crecer con igualdad para todas y todos.

Muchas gracias.