Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato:

Queridas amigas y amigos:

Les doy una calurosa bienvenida a este foro en el que se desarrollarán una serie de temas relacionados al envejecimiento y desarrollo.  Este es el resultado del esfuerzo de los graduandos y graduandas del primer diplomado de gerontología social.



El envejecimiento de la población es en principio, un gran triunfo de la humanidad.  El Salvador puede sentir el orgullo de decir que en 50 años ha aumentado la esperanza de vida y que su población mayor ha crecido y seguirá creciendo marcadamente.

Muchos estudios sobre el tema ven este fenómeno exclusivamente como un desafío, donde la humanidad tiene que preguntarse de dónde vendrán los recursos económicos y humanos para el cuido de esta población.

Y ciertamente, muchas de las políticas y programas que se han implementado desde hace algunos años, van en el sentido de responder a tal desafío.

Sin embargo, el mayor desafío del envejecimiento poblacional es cambiar nuestra visión para considerarlo como una oportunidad.

Es por ello que dentro del Diplomado de Gerontología Social se quiso abrir un espacio para el análisis y el debate de cómo se deben atender no solo los aspectos de cuido de mayores, sino otros relevantes para mejorar su calidad de vida.

Ciertamente muchas personas mayores necesitan apoyo y cuidados, pero los mismos no pueden ser el mero resultado de la caridad.

Todos los apoyos, desde los servicios profesionales diversos, hasta los informales o los que se brindan en casa, deben tener como propósito el ejercicio pleno de los derechos, donde las personas mayores siguen siendo importantes, tienen el control de sus vidas,  pueden decidir con libertad y puedan realizar sus decisiones conforme sus creencias y gustos.

Los estudios que se presentan este día cumplen con un objetivo esencial: dar fundamento a decisiones sobre cómo atender a los mayores y qué tipos de programas son los más urgentes y necesarios. No es posible diseñar programas serios y eficaces para personas mayores si no partimos de su realidad.  Es por ello que las presentaciones de hoy son un primer paso para abrir el interés de analizar el envejecimiento como un medio para la promoción y consecución de los derechos.

La diversidad de temas nos abre un camino para conocer sobre diferentes aspectos de la vida de las personas mayores.

Se analiza el tema de la dependencia y cómo afecta a las personas mayores, relacionado con los sistemas de cuido formal e informal.

También se ha desarrollado un análisis de la importancia de la actividad física y los cambios afectivos y emocionales de las personas mayores.

Todos estos temas contribuyen a mejorar nuestra comprensión sobre el envejecimiento y a entender el camino a seguir para su atención integral.

Por supuesto, los roles tradicionales de las personas mayores han cambiado, y esto también nos invita a cambiar nuestra visión tradicional sobre ellos.  Solo así podremos dar ese salto de calidad en la mejora de los servicios y la promoción de sus derechos.

Conocer sobre el envejecimiento en todas sus facetas es un primer paso para encontrar los espacios para el desarrollo de la población adulta mayor.

Mientras no identifiquemos las fortalezas e importancia de las personas mayores en nuestra sociedad, seguiremos viendo solo una parte de la realidad de los mayores y eso significa que no podrán gozar de todos los derechos que les corresponden, ya que para cumplir todos los derechos, debemos conocer toda la realidad.

Trabajar por las personas mayores es un compromiso de país que debemos cumplir, por lo que cualquier persona que busque un cargo público debe tener claridad de que la agenda de las personas mayores es impostergable y que para lograr un impacto positivo en la vida de  esta población la alternativa es unirnos y trabajar por este tema como un compromiso de país, desde todos los sectores sociales.

Quiero tomar la oportunidad para enviar un efusivo saludo a todas las personas adultas mayores de El Salvador en este mes donde conmemoramos sus aportes, su historia y su amor por este país.

Nosotros no seríamos quienes somos hoy de no ser por el camino y la historia que nos dejaron.

Somos las hijas e hijos de los Acuerdos de Paz, de la lucha por la justicia y la democracia.  Nada de lo que tenemos hoy hubiese sido posible sin los sueños y las aspiraciones que ustedes nos trasladaron y es este espíritu el que debe empujarnos todos los días a buscar un país mejor para todas y todos sin excepción.

Así pues, gracias por seguir guiándonos en el camino de la vida, con su sabiduría y ánimo.

Les dejo un cariñoso abrazo a todas y todos.