Queridas amigas y amigos:

Muy buenos días. Como siempre, es una inmensa alegría poder estar en una sede de Ciudad Mujer, más aún junto a todas y todos ustedes, en esta importante actividad.

Cuando supimos del Estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA; nos fue importante conocerlo, primero lo compartimos con las compañeras directoras de las sedes, y todos los equipos territoriales que se mueven en los distintos municipios. Pero luego, coincidimos todas, en que era fundamental mostrárselo a todas las personas que en los territorios tienen contacto directo con las niñas y adolescentes. Quiero felicitar a UNFPA por este “Mapa de embarazos en niñas y adolescentes en El Salvador 2015”; les felicito a ustedes y a todo el equipo responsable de elaborarlo, ha sido un gran trabajo.

Es triste hablar de embarazos en niñas y adolescentes, particularmente en Ciudad Mujer, nos duele saber que muchas de nuestras niñas están enfrentando una realidad que aún no les toca vivir, la maternidad es algo que aún en la adultez es complejo, y no puedo en mi corazón de mujer, de hermana, de madre, imaginarme lo que enfrentan ellas.

Los datos respecto a embarazos en niñas y adolescentes son alarmantes en nuestro país, quiero compartir algunas cifras del estudio que más me han llamado la atención, de acuerdo al Ministerio de Salud para el año 2015, un total de 13,146 niñas salvadoreñas de 10 a 17 años se inscribieron en control prenatal, de las cuales el 1 de cada 9 tenía 14 años o menos.

Y sabemos que de acuerdo a nuestra legislación, toda relación sexual con una adolescente menor de 14 años constituye un delito, es decir que en realidad no sólo estamos hablando de todo lo que ha cambiado en la vida de esa adolescente con el embarazo, sino que hablamos también de un delito sexual. Esto debe de preocuparnos seriamente.

Y estos son datos de niñas y adolescentes que se han inscrito en los controles prenatales, pero desafortunadamente hay muchos más casos que no se inscriben, por miedo, por falta de apoyo, por amenazas, inaccesibilidad geográfica, entre otros motivos; pero que desde Ciudad Mujer nos hemos dado cuenta por maestras, promotores de salud, por personas de las comunidades que nos cuentan, y vamos a buscarlas, a veces con apoyo de la PNC, cuando se trata de una agresión sexual de sus familiares; pero desafortunadamente estoy segura que hay otros casos más que no conocemos, a los cuales todavía debemos llegar, Ciudad Mujer y todas las instancias posibles.

El estudio dice que el embarazo en niñas y adolescentes debe de ser considerado como una de las formas de violencia que más impacta en las aspiraciones personales y la salud de este grupo poblacional. En las niñas sobrevivientes de violencia sexual, el inicio forzado de la maternidad se convierte en una barrera casi insuperable para acceder a derechos fundamentales como la educación y la recreación, a la vez que pone en riesgo su salud y las coloca en absoluta desventaja para la construcción y realización de un plan de vida que les permita su pleno desarrollo como mujeres.

No puedo estar más de acuerdo con esta visión. Porque si bien, hoy los Centros Educativos ya no excluyen de sus aulas, a las niñas y adolescentes embarazadas, la realidad del embarazo, el bullying que enfrentan y la maternidad dificulta su continuidad académica y con esto sus posibilidades de trabajo a futuro.

De acuerdo al estudio “Maternidad y unión en niñas y adolescentes, consecuencias en la vulneración de sus derechos”, de las niñas que tuvieron un parto en el 2012, sólo 3 de cada 10 estaban asistiendo a la escuela, y en total el 47.1% enfrentaron rechazo en la escuela durante su embarazo.

UNFPA ha encontrado que en particular en el Departamento de La Libertad, los municipios con los datos más elevados de inscripciones prenatales de niñas y adolescentes de 10 a 19 años son en los municipios de Colón, San Juan Opico, Santa Tecla, Ciudad Arce, La Libertad, Quezaltepeque, entre otros; nuestros amigos de UNFPA nos van a contar con detalle, les invito a preguntar y consultar cualquier duda, para que reflexionemos cuando lleguemos a nuestros escritorios, consultorios y aulas.

Quiero agradecer su presencia en esta actividad, a quienes representan Centros Escolares, Unidades de Salud, ADESCOS, Juntas de Protección, funcionarias de Ciudad Mujer, psicólogas, médicas, educadoras en salud, responsables del Módulo de Atención Infantil; y otras instancias que nos acompañan.

Confío en que todas y todos nos llevaremos la inquietud en seguir desarrollando iniciativas, desde nuestras escuelas, centros de salud, desde nuestras comunidades y nuestros hogares, para prevenir que más y más niñas se sumen a estas estadísticas, y que puedan disfrutar su infancia, su niñez y adolescencia, tal como quisiéramos que nuestras hijas lo hagan, en paz, seguras, y con un hermoso futuro por delante.

Gracias a todas y todos por venir.