Estimados amigos y amigas:

En Febrero de 1992,  la Asamblea Legislativa emitió el Decreto Legislativo 144, declarando el mes de enero de cada año, como el mes de la persona adulta mayor.  Con este acto, la Asamblea buscó reafirmar el valor de las personas mayores en la familia y la sociedad.

Este espíritu, que movió a los legisladores de ese entonces, es el mismo que nos ha impulsado desde el año 2009 a impulsar una nueva visión sobre el tema: las personas mayores son sujetos de derechos y no simples receptores de asistencia.

Ver a la persona mayor como sujeto de derechos es retomar lo que dice el Artículo 1 de la Constitución: “La persona humana es el origen y el fin de la actividad del Estado”.  Esto significa que como funcionarias y funcionarios públicos, tenemos la obligación de velar por el bienestar de toda la población, en especial de aquella que es más vulnerable ante la pobreza, la marginación o la violencia.

Trabajar por las personas mayores es entonces, parte de nuestras obligaciones básicas dentro de la función pública, incorporar  la oferta de servicios especializados para personas mayores

Cuando nos preguntan quién debe impulsar los derechos de las personas mayores, siempre doy la misma respuesta: TODOS. No se trata del trabajo de una sola secretaría o de solo algunos Ministerios, sino de una parte de las funciones que se deben impulsar desde todas las carteras del Estado, incluyendo los gobiernos locales.

Desde el Consejo de Atención Integral a la Persona Adulta Mayor, al cual pertenecemos varias instituciones públicas,  hemos impulsado una serie de acciones que buscan crear la institucionalidad necesaria y diseñar programas que busquen mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

En abril del año 2016 presentamos ante la Asamblea Legislativa la propuesta de Ley de la Persona Adulta Mayor, la cual se encuentra en proceso de análisis  por parte de ese órgano.

Esta propuesta, realizada con un amplio proceso de participación de sociedad civil, busca reafirmar las obligaciones del Estado para con este sector de la población, así como definir servicios que son tan esenciales, como los prestados por los diversos centros de atención.

Quiero externar mi solicitud a la Honorable Asamblea Legislativa, a realizar el trámite de ley para contar con un instrumento que permita mejorar la protección y promoción de derechos para con este sector.

De igual forma, trabajamos arduamente en la elaboración de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual fue aprobada el 15 de junio de 2015 y que constituye el primer instrumento internacional especializado para la protección de derechos de la población adulta mayor.

Esperamos que la Asamblea Legislativa decida que el país se adhiera a este instrumento internacional.

Adicionalmente, trabajamos en un proceso de consulta nacional que llevó a la elaboración de la Política Nacional de la Persona Adulta Mayor, la cual fue presentada al Presidente de la República, y cuyo fin es impulsar una serie de planes sectoriales y estratégicos que mejore los servicios que se deben prestar a la población adulta mayor.

Finalmente, como Secretaría de Inclusión Social seguimos impulsando una serie de acciones que buscan principalmente la inclusión de la persona mayor en su comunidad, permitiéndole su participación y goce pleno de sus derechos.

Desde la implementación de huertos comunitarios, la supervisión y mejora de hogares sustitutos para personas mayores, el impulso de un Programa de erradicación de sujeciones y maltrato, el impulso de un nuevo diplomado en atención geriátrica, la capacitación especializa a actores clave de diversos órganos del Estado, el trabajo con diversas alcaldías; estamos procurando difundir el mensaje que las personas mayores SON VALIOSAS para nuestra sociedad, y que estamos todas las instituciones en la OBLIGACIÓN de impulsar acciones donde puedan ejercer sus derechos.

Creo firmemente que los esfuerzos que hemos impulsado desde la Secretaría son un primer paso de un camino que no puede tener marcha atrás.

Hoy más que nunca contamos con personas mayores empoderadas y comprometidas con su futuro, cada vez más se reconoce a El Salvador como un referente importante en temas de mejora de atención a las personas mayores y ampliamos más nuestros esfuerzos para coordinar con otras instancias la mejora en la atención de nuestra población adulta mayor.

Este mes de Enero es visto por muchos como un mes para celebrar los logros pasados de las personas mayores y no es de extrañar que finalizado el mes, el tema de los y las mayores vuelve a desaparecer entre la violencia y los problemas que a diario nos aquejan. Para muchos, lo más fácil es hacer una fiesta y luego olvidarse del asunto.

En lo personal, creo que este mes es para reflexionar sobre cuál es el país que debemos construir para las personas mayores.

Estamos en el camino de comprender que una persona mayor es valiosa no por lo que dio, sino por lo que SIGUE DANDO A NUESTRO PAÍS.  Siguen teniendo los mismos derechos que se les reconocieron desde su nacimiento y por tanto, sigue siendo nuestra obligación desde el Estado y la sociedad darles el lugar privilegiado que se merecen.

Nuestro compromiso es seguir luchando por el país donde espero que el envejecimiento sea digno para las presentes y futuras generaciones.

Muchas gracias.