Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato:

Señoras y señores

Me llena de mucha satisfacción llegar a este momento, en el cual la Corte Suprema de Justicia y la Secretaría de Inclusión Social estaremos firmando un Convenio Marco de Cooperación con el propósito de fortalecer la participación del Instituto de Medicina Legal dentro del Módulo de Prevención y Atención a la Violencia de Género, en todas las sedes de Ciudad Mujer.

Como ustedes saben, la violencia contra las mujeres ha sido y sigue siendo una constante en la vida de las salvadoreñas de todas las edades: niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres adultas y adultas mayores, sufren a diario violencia, ya sea física, psicológica, sexual, económica y hasta la simbólica.

Todas estas expresiones de violencia tienen en su base, la discriminación hacia las mujeres, a quienes se les sigue negando el reconocimiento y el goce de todos sus derechos humanos.

Por eso, las instituciones del Estado debemos tener el más alto compromiso de realizar todas las acciones que sean necesarias para erradicar la discriminación y la violencia que incluso llega a los feminicidios como su expresión más brutal, trabajando para construir una sociedad más justa, igualitaria y equitativa.

Es importante y debemos trabajar en la intervención temprana, con acciones estratégicas de prevención que conlleven a la desconstrucción de patrones y estereotipos que reproducen y legitiman la violencia contra las mujeres.

Pero también es importante mejorar cada vez más, la atención con calidad y calidez para las mujeres víctimas de todas estas violencias.

Y todo eso es lo que buscamos hacer las instituciones que formamos parte del programa Ciudad Mujer.

Por eso es tan importante la participación de la Corte Suprema de Justicia, a través del Instituto de Medicina Legal dentro del modelo de Ciudad Mujer, puesto que el acceso a los mecanismos que garantizan la obtención de justicia y reparación, es uno de los derechos de las mujeres que debemos cumplir.

Desde el inicio del Programa Ciudad Mujer, el Instituto de Medicina Legal ha formado parte. Sin embargo, con el Convenio Marco que estaremos firmando este día, esa colaboración mutua se mejora y fortalece, en beneficio de más mujeres en El Salvador.

Así entonces, el Instituto de Medicina Legal brindará un apoyo integral a las mujeres víctimas de violencia en el país, a través de los peritajes forenses que se realizarán a las mujeres que lo requieran en cada una de las sedes de Ciudad Mujer, logrando así garantizar sus derechos a las víctimas, e inclusive, salvando la vida de muchas mujeres que hoy por hoy están sometidas a situaciones de maltrato físico, psicológico y sexual, inclusive en sus propios hogares, y que necesitan el apoyo necesario para denunciar a sus agresores y construir una nueva vida libre de violencia para ellas y para sus familias.

Como dije antes, la violencia contra las mujeres es una forma de discriminación y una violación de los derechos humanos. Causa sufrimientos indecibles, cercena vidas y deja a incontables mujeres viviendo con dolor y temor. Causa perjuicio a las familias durante generaciones, empobrece las comunidades y refuerza otras formas de violencia en las sociedades.

La violencia contra la mujer les impide alcanzar su plena realización personal, restringe el crecimiento económico y obstaculiza el desarrollo.

Por consiguiente, solo se puede eliminar la discriminación, promoviendo la igualdad, el empoderamiento de la mujer, y el acceso a la justicia, velando por el pleno ejercicio de los derechos humanos de la mujer.

Con Ciudad Mujer hemos demostrado que desde las instituciones públicas se puede ofrecer un servicio eficiente, de calidad y con la calidez y el amor que las mujeres merecen.

Con la firma de este convenio, como Secretaría de Inclusión Social también nos estamos comprometiendo a brindar todo el apoyo necesario para fortalecer las capacidades del personal que labora en la Corte Suprema de Justicia y el Instituto de Medicina Legal, por medio de procesos de capacitación en materia de derechos de las mujeres, facilitándoles además las herramientas didácticas para una mejor comprensión de la legislación nacional que protege a las mujeres.

Antes de finalizar, Señor Presidente, permítame agradecer particularmente a la señora Magistrada y Presidenta del Consejo Directivo del Instituto de Medicina Legal, nuestra querida amiga Doris Luz Rivas Galindo; así como al señor Director del Instituto, nuestro amigo el doctor José Miguel Fortín Magaña, y al equipo de médicas forenses que ya nos están apoyando, por su compromiso y entrega a la causa de las mujeres.

Agradezco, especialmente a usted, señor Presidente, por su valioso apoyo y por convertirse en nuestro aliado en esta lucha que es común y que pretende hacer de este país, uno en el que la justicia esté al alcance de todas las mujeres.

Estoy segura que del éxito de esta relación solidaria que hoy consolidamos, quien más saldrá ganando será la sociedad salvadoreña en su conjunto, pues como siempre digo, cuando una mujer es feliz, la familia y la sociedad es feliz.

Muchas gracias.