Muy buenos días a todas y todos.

Me complace estar con ustedes esta mañana en ocasión del veinte aniversario del nacimiento de la institución rectora de las políticas públicas a favor de las mujeres en El Salvador: el ISDEMU.

Creo que vale la pena rememorar que la creación del ISDEMU tuvo como antecedente la realización de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en septiembre de 1995 en Beijing, que dio como resultado, la “Declaración y  Plataforma de Acción”, para promover los derechos de las mujeres.

Esa Plataforma formuló compromisos en 12 esferas de especial preocupación, que han posibilitado  imaginar un mundo en el que todas las mujeres y las niñas, puedan ejercer sus libertades y opciones y hacer realidad todos sus derechos, como el de vivir libres de todo tipo de discriminación y violencia; tener acceso a la educación, participar en la política y la toma de decisiones; tener igual remuneración por igual trabajo, entre otras.

Desde ese entonces,  los gobiernos, la sociedad civil, las organizaciones de mujeres, han traducido las aspiraciones de la Plataforma de Acción de Beijing, en cambios concretos en cada uno de los países.

En nuestro país y en respuesta a los compromisos adquiridos por el Gobierno de El Salvador en esta Conferencia, el 1 de marzo de 1996, por vía de Decreto Legislativo se creó el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer- ISDEMU-,  como la Institución Nacional para el Adelanto de las Mujeres.

Muchas cosas se han logrado en el país desde ese entonces, desde el ISDEMU.

Particularmente quiero hacer mención al logro de la aprobación de dos importantes leyes que marcan un hito en la historia de El Salvador, además de la formulación de los instrumentos de políticas públicas que fortalecen la implementación de dichas leyes y la Política Nacional de las Mujeres.

Me refiero a:

– La Ley de Igualdad, Equidad y Erradicación de la Discriminación contra las mujeres;

– La Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, y

– La Política Nacional de las Mujeres [PNM], que fue actualizada en 2009.

Estos instrumentos retoman las diferentes plataformas de las organizaciones de mujeres y feministas, condensando las necesidades prioritarias de las mujeres.

Quiero además mencionar, que el ISDEMU ha formulado una serie instrumentos de política pública, que facilitan la implementación, seguimiento y monitoreo de la nueva normativa, como son:

– El Plan Nacional de Igualdad para las Mujeres Salvadoreñas,  y

– La Política Nacional para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que constituye el marco político-estratégico a largo plazo, para garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

Así mismo, el ISDEMU ha promovido la creación y funcionamiento de los mecanismos de coordinación para el seguimiento del Sistema Nacional para la Igualdad Sustantiva.

Importante logro constituye el Programa Especializado para una Vida libre de Violencia para las Mujeres, que brinda atención integral y especializada, a las mujeres que enfrentan todo tipo de violencia por su condición de género.

Además, quiero mencionar el valioso esfuerzo que ISDEMU ha realizado en el ámbito  de formación y gestión del conocimiento, con la creación y funcionamiento de la Escuela de Formación para la Igualdad Sustantiva, en la que muchas de Uds. se han formado y aprendido sobre el derecho a una vida libre de violencia para las mujeres y el marco normativo para la igualdad sustantiva.

Todos estos cambios materializados en estos últimos años, han sido realizados bajo un enfoque de derechos humanos e igualdad sustantiva, en el marco de los compromisos internacionales adquiridos y de acuerdo a lo establecido en la Convención para la Eliminación de todas las formas de discriminación.

En retrospectiva podemos decir que, a 20 años de su creación, el ISDEMU está profundamente comprometido en el trabajo conjunto con todas las instancias del Estado salvadoreño, por la igualdad, la no discriminación y la eliminación de todas las formas de violencia hacia las mujeres.

Está más fortalecido en su papel como institución rectora de las políticas públicas a favor de los derechos de las mujeres y está más cercano a ellas en los territorios, en los municipios, en los cantones y caseríos; acompañando, escuchando y dando respuestas a sus demandas y necesidades.

Necesitamos  avanzar sobre lo que nos hace falta todavía lograr a favor de las mujeres y con paso firme, para no retroceder en lo que ya hemos conquistado.

Este veinte aniversario de ISDEMU como una institución del estado, nos lleva no sólo a la reflexión, sino que es el momento para renovar y revitalizar los compromisos adquiridos como país, en materia de derechos humanos de las mujeres, por la igualdad, la no discriminación y el empoderamiento de las mujeres.

En este marco de compromiso y renovación de esfuerzos, nos convoca a asumir nuevos retos y perseguir sueños.

Sueños que compartimos  con ONU MUJERES y que se ven proyectados a través de la firma de un convenio de cooperación.

Quiero además, dar la más cordial bienvenida a La Señora Rita Segato,  Antropóloga, académica e investigadora, mujer comprometida con los cambios a favor de las mujeres en América Latina, especialista en violencia de género y feminicidios quien  nos provoca a pensar críticamente y generar conocimiento para actuar  en una arquitectura social y política que naturaliza la discriminación y la violencia contra las mujeres; donde su pensamiento, teorización, compromiso y acción, permite  valorar  los crímenes contra las mujeres  en causas como Las mujeres de Juárez.

Participó en el peritaje Antropológico en el Juicio de Sepur Zarco en Guatemala, una audiencia histórica que brinda lecciones en justicia a El Salvador como a toda la región.

Rita nos acercará a cuestionarnos la valoración de la violencia contra las mujeres vinculadas al crimen organizado, al llamado terrorismo y a las guerras.

No quiero terminar, sin reconocer la enorme labor desarrollada por las funcionarias y funcionarios de ISDEMU, quienes con su incansable trabajo, junto a las mujeres organizadas hasta en los más recónditos lugares de nuestro país, aportan, defienden y luchan por  mejorar la vida de las mujeres salvadoreñas.

Muchas gracias.