Queridas amigas, queridos amigos:

Sean todas y todos bienvenidos a esta “Tercera mañana Deportiva LGBTI” que desarrollamos, en el marco de las actividades que se realizan para celebrar el Día Internacional del Orgullo LGBTI.

Quiero aprovechar este evento, para hacer dos reflexiones que me parecen fundamentales:

La primera, dirigida a la sociedad salvadoreña; y la segunda, dirigida a todas las personas LGBTI y a quienes somos heteroaliados.

La reflexión que quiero hacer a la sociedad salvadoreña, es que es urgente, es imperante que nos unamos para eliminar completamente la discriminación contra la población LGBTI.

Debemos darnos cuenta que la discriminación es la que genera odio; genera violencia; lastima profundamente cientos, miles, millones de vidas.

Debemos entender que la ignorancia, la discriminación, el odio a quien de formar irracional no se le considera “un igual”, tortura y mata.

Dolorosos ejemplos se dan no sólo en nuestro país, sino en el mundo entero.

Todavía no salimos del horror por la masacre en Orlando, la cual tuvo como blanco específico a personas LGBTI, con quienes nos solidarizamos fraternalmente.

Pero también debemos decir que las personas LGBTI en nuestro país también son blanco de agresiones y de muerte.

Cómo no recordar hoy a Tania, a Francela y a Litzy? Cómo no recordar a tantas otras y otros que han sido victimizados a causa de la discriminación y el odio?

Por eso hago un llamado a que comprendamos que debemos construir en conjunto, una sociedad respetuosa, solidaria; una sociedad en donde comprendamos que la diversidad es normal, y que debemos educarnos e informarnos, para aprender a vivir apreciando las diferencias.

Mi segunda reflexión, como dije antes, va dirigida a quienes trabajamos para lograr el pleno respeto de los derechos humanos de las personas LGBTI.

Amigas, amigos: Sé muy bien que estos han sido unos meses particularmente difíciles. Que lo ocurrido en Orlando y lo que ocurre en El Salvador es aún muy doloroso.

Sin embargo, estoy convencida de que al mal sólo se le puede vencer con el bien. Que aunque con esos hechos se nos quiera imponer el miedo y la tristeza, nosotros debemos salir cada vez con más fuerza, con más ánimo, con más alegría.

Estoy convencida de que la mejor forma de honrar a esas víctimas, y de conmemorarles, es celebrar con alegría, con un renovado compromiso para seguir construyendo un mundo libre de odio y de discriminación.

Y por eso, reunirnos aquí esta mañana, para jugar, para divertirnos, es tan importante. Porque demuestra que no les han vencido. Que seguirán celebrando con orgullo; que seguirán luchando por sus derechos.

Vamos a hacer un minuto de silencio por todas las personas LGBTI de El Salvador, Orlando y del mundo, como un homenaje por sus vidas, acompañado de esperanza, de amor y de fraternidad.

Y luego, vamos a celebrar con alegría, de forma positiva, nuestro compromiso para continuar trabajando a favor de todas y todos.

Muchas gracias.