Buenos días.

Antes de iniciar quiero felicitar a la Federación Salvadoreña LGBTI por tan memorable celebración del Día del Orgullo 2018, este pasado sábado.

Realmente es una muestra de que cuando se trabaja en conjunto, con metas y estrategias comunes, los resultados son mayores y mejores, así que enhorabuena!

Justamente porque creemos que hay que caminar en alianzas estratégicas con todas las personas que trabajan a favor de la plena vigencia y respeto de todos los derechos humanos para las personas LGBTI+, nos complace realizar este “Intercambio de buenas prácticas en Legislación y Políticas Públicas en Diversidad Sexual”, que hemos logrado gracias a la disponibilidad de la nación argentina, representada en este evento en la Federación Argentina LGBTI, la Dirección de Políticas en Diversidad Sexual (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos) y el Ministerio de Educación, además con el valioso apoyo financiero del Reino de los Países Bajos, quienes decididamente han apoyado desde el primer momento que Argentina y El Salvador podamos compartir nuestras experiencia en políticas públicas inclusivas para la población LGBTI y, también, que ambos países podamos construir la base de un modelo regional de reconocimiento y respeto pleno a la diversidad.

A partir de mayo del 2010, El Salvador tuvo un cambio importante en el reconocimiento por parte del Gobierno central a los derechos de las personas LGBTI, con la creación del Decreto Ejecutivo 56 y la Dirección de Diversidad Sexual de la Secretaría de Inclusión Social.

Desde ese momento, primero con nuestra querida compañera Bárbara Romero –la primera directora de diversidad sexual– y luego con nuestro querido Cruz Torres, pusimos manos a la obra para empezar la enorme tarea de garantizar que los servicios de la administración pública fueran accesibles y libres de estigma y discriminación por razones de orientación sexual, identidad o expresión de género.

Sin embargo, nos encontramos con muchísimas resistencias de parte de funcionarios y empleados públicos altamente permeados de estereotipos excluyentes, con actitudes hostiles a veces frontales y otras veces más sutiles, pero ambas igualmente  dañinas, en contra de lo que consideraban “anormal”, “amoral” o inclusive, “pecaminoso”.

Como Secretaría de Inclusión Social fuimos consientes que era necesaria una intervención urgente, y desde nuestras competencias institucionales y nuestro programa de Ciudad Mujer comenzamos a edificar una nueva manera de llevar la administración pública que de verdad garantizara la igualdad de toda la ciudadanía, y en particular de pueblos originarios, personas con discapacidad, adultez mayor, juventud, niñez y por supuesto Diversidad Sexual.

Aunque tenemos la claridad que aún hace falta mucho por hacer para llegar al destino merecido para nuestra población, también reconocemos que hemos dado los pasos en la dirección correcta.

Y pese a que, como les decía antes, encontramos muchas resistencias (aún al día de hoy), también encontramos cada día a más personas en el aparato público, que estaban comprometidas o se iban comprometiendo, al conocer y entender que no es posible hablar de democracia plena, sin el respeto y participación en condiciones de igualdad, de todas las personas LGBTI.

Con la continuidad de nuestro trabajo hemos podido llegar a contar con un Plan Quinquenal de Desarrollo que visibilice a la población LGBTI, y comenzamos a ver los frutos de nuestros esfuerzos cada vez en más instituciones públicas que se fueron sumando  en esta lucha por la inclusión, las cuales están haciendo frente a la descalificación de sectores coludidos con las prácticas perversas de la desigualdad, la discriminación, el odio y la violencia.

En medio de toda esta experiencia, el rol que la sociedad civil organizada LGBTI ha ejercido ha sido sumamente estratégico; hemos aprendido de su tenacidad y podemos orgullosamente reconocer que los logros alcanzados hasta la fecha no hubieran sido posibles sin su incidencia y sus enormes capacidades.

El ejercicio de ciudadanía crítica y participativa es crucial en las transformaciones que hacemos desde el Estado. En este sentido elogiamos el esfuerzo colectivo de consolidar la Federación Salvadoreña LGBTI+, que este mes de julio cumple un año, nos queremos sumar al fortalecimiento de dicho esfuerzo.

Con este intercambio esperamos, por un lado, fortalecer los esfuerzos que estamos desarrollando en diferentes instituciones públicas, tales como: Ministerio de Educación, Ministerio de Gobernación, Policía Nacional Civil y Ministerio Público, gracias a las experiencias gubernamentales de Argentina que nos van a compartir durante esta semana.

Asimismo, tenemos la enorme confianza que también la Federación Salvadoreña podrá fortalecerse con la experiencia de la Federación Argentina, quienes cuentan con nuestra admiración por una historia ejemplar y ejemplarizante.

Queremos presentar nuestros agradecimientos a la Oficina del Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas de El Salvador, por su incondicional apoyo en la realización de este evento, y tantos otros esfuerzos en favor de la población LGBTI.

A la representación diplomática de España, en particular a nuestro querido Embajador, don Federico de Torres Muro, quienes han apoyado tanto nuestra misión como el desarrollo de la Federación Salvadoreña LGBTI y que tenemos la seguridad que continuarán sumándose a nuestros esfuerzos en las direcciones que identifiquemos esta semana.

A nuestra noble amiga la señora Embajadora de China-Taiwán, doña Florencia Miao-hung Hsie, y muchas otras agencias de cooperación y gobiernos amigos.

Al Reino de los Países Bajos por facilitar esta experiencia y por supuesto a la Federación Argentina LGBTI y el Gobierno argentino por compartir amablemente sus conocimientos, técnicas y herramientas adquiridas en la construcción de una sociedad justa e inclusiva.

Nos gustaría que aprovechemos esta oportunidad y que todas nuestras instituciones se engrandezcan en el servicio ético con calidad y calidez para toda la ciudadanía.

Me despido con un mensaje para toda la sociedad, las familias y comunidades, unámonos en la construcción del país que merecemos, y que la población LGBTI se merece.

Gracias.