Buenos días a todas y todos.

Es una gran alegría poder estar reunidas/os esta mañana, en tan importante evento de graduación de mujeres y jóvenes que han recibido el proceso de formación en derechos humanos y sensibilización en género, desarrollados desde nuestro programa Ciudad Mujer  Santa Ana.

La alfabetización en derechos de las mujeres es una estrategia importante desarrollada por el Módulo de Gestión Territorial y del Conocimiento de Ciudad Mujer, que contribuye al  avance en la construcción de una de las tres autonomías vitales para las mujeres: como lo es la autonomía en la participación ciudadana y en la toma de decisiones.

Como ustedes saben, el programa Ciudad Mujer pretende aportar a la construcción de las tres autonomías fundamentales para el desarrollo de las mujeres: la de la integridad y autonomía física; la económica y la de participación ciudadana y política.

Cada una de estas autonomías se trabaja desde los siguientes módulos de atención:

  • La autonomía física se trabaja desde el módulo de Salud Sexual y Reproductiva y módulo de Prevención y Atención a la Violencia de Género;
  •  La autonomía económica, se trabaja desde el módulo que lleva el mismo nombre: Autonomía Económica, y brinda un gran aporte el Módulo de Gestión Territorial y del Conocimiento;
  • Y la tercera de las autonomías, la de la participación y toma de decisiones, la trabajamos desde el Módulo de Gestión Territorial y del Conocimiento.

Es este último de los módulos mencionados que ha impulsado y coordinado la ejecución del proyecto de Alfabetización en derechos humanos  de las mujeres, que se desarrolla a través de proceso colectivos de formación que ayuda a fortalecer las capacidades de las mujeres en la adquisición de sus conocimientos sobre sus derechos, que les permitirán prevenir y ayudar a eliminar la violencia de género, discriminación y desigualdades que enfrenta actualmente la sociedad salvadoreña.

El proyecto está dirijo a mujeres del área rural y urbana, las que diariamente se enfrentan a situaciones muy adversas sólo por el hecho de ser mujeres.

Los temas abordados en las jornadas de capacitación llevaban el propósito de ayudar al empoderamiento de las mujeres en sus derechos, a que se apropien  de ellos y  a la vez  proporcionar herramientas necesarias para que puedan  exigir y demandar el cumplimiento y respeto de los mismos, en todos los espacios donde se desenvuelven.

Este proceso formativo ha estado basado en una concepción metodológica muy dinámica: ha partido de la propia experiencia y vivencias de las participantes a nivel individual y grupal; aproximándose a su realidad y desde su propio lenguaje para iniciar un proceso de análisis, reflexión y transformación de esas realidades de violencia y discriminación que enfrentan.

Los contenidos de los módulos permiten reflexionar sobre los factores condicionantes y valoraciones de ser mujeres en esta sociedad, así como incidir en el cambio de actitudes que conllevan hacia la igualdad sustantiva para vivir una vida libre de todo tipo de violencia.

Las mujeres y jóvenes participantes en el proyecto fueron de los Departamentos  de Santa Ana y  Ahuachapán alfabetizando a   250 mujeres y 54 jóvenes haciendo un total de 304 personas de diferentes municipios.

Pero más allá de eso, uno de los resultados más importantes ha sido que muchas mujeres participantes de este proceso, empezaron a identificar que ellas mismas o mujeres de sus entornos estaban sufriendo violencia y discriminación, tomando la decisión de denunciar y exigir sus derechos.

Quizá algunos de los casos más significativos sean el de un grupo de mujeres que en su trabajo estaban sufriendo acoso sexual y quienes colectivamente se apoyaron para detener estos abusos, reportar al acosador y lograr que el mismo fuera retirado; así como el caso de una usuaria que fue víctima de violencia de género desde su adolescencia y quien seguía sometida en su relación de pareja. Cuando ella logró empoderarse y comprender que tenía derecho a tener una vida libre de violencia, pudo  tomar las decisiones necesarias para construir su propio proyecto de vida.

Estos son sólo dos ejemplos, de muchos otros que nos demuestran la urgencia y la importancia de seguir apostándole al empoderamiento de las mujeres. No se podrá erradicar la violencia de género, no se podrá democratizar la sociedad; no se podrá desarrollar el país sin la participación libre, segura y activa de las mujeres, quienes somos el 53% de la población.

Por eso es que, al clausurar estos cursos, queridas amigas, debemos tomar el compromiso conjunto de intensificar estos esfuerzos. (Las ánimo a que ayuden a otras mujeres a empoderase en sus derechos así como ustedes lo han hecho)

Finalmente, quiero felicitarlas por el gran esfuerzo que han hecho para obtener este triunfo y el ánimo a que sigan en el camino del conocimiento esto les abrirá muchas oportunidades en sus vidas.

También quiero  felicitar al equipo técnico territorial de esta sede y a su directora Rosita centeno por el valioso trabajo que cada una realiza.

La doctora Vanda Pignato  creadora de este valioso Programa de Ciudad Mujer se siente orgullosa y muy feliz que ustedes hayan obtenido este triunfo en sus vidas y las motiva a que sigan adelante porque son mujeres valientes y luchadoras y solo ustedes pueden defender este importante programa de Ciudad Mujer.

El sistema judicial en nuestro país tiene mucho vacíos y ella ha sido una víctima de este  sistema quien le ha violentado muchos  derechos, es por eso que tenemos que apoyarla porque ella es una mujer luchadora, guerrera que ha defendido este programa en todo momento porque sabe que es muy importante para ustedes. Ahora más que nunca necesita de su sororidad.

Aplauso para todas , Muchas gracias!