San Salvador. Agosto de 2018.  El pasado 12 de mayo de 2010 fue publicado en el Diario Oficial el Decreto Ejecutivo 56, que contiene las “Disposiciones para evitar toda forma de discriminación en la Administración Pública, por razones de identidad de género y/o de orientación sexual”, con el objetivo de reducir la brecha de desigualdad que enfrentan las personas LGBTI en el acceso a bienes y servicios públicos, que se proveen desde el Órgano Ejecutivo; en esa misma fecha nace la Dirección de Diversidad Sexual de la Secretaría de Inclusión Social (SIS), para brindar apoyo y asesoramiento a la implementación de lo establecido en dicho Decreto.

Desde entonces, la Dirección de Diversidad Sexual de la SIS ha realizado acciones para contribuir a garantizar espacios libres de discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género, en toda la administración pública; de igual manera junto a instituciones sociales y gobiernos cooperantes, ha venido implementado programas y proyectos que procuren el desarrollo de emprendimientos productivos, manejados por personas de la población de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transgéneros, Transexuales e Intersexuales (LGBTI).

Keiry Mena, una mujer trans de 41 años, es una de las beneficiadas por uno de los proyectos ejecutados desde la Dirección de Diversidad Sexual. Keiry recibió herramientas profesionales y equipo necesario para poder desempeñarse como estilista y cosmetóloga, y ahora nos cuenta su historia.

Anteriormente Keiry realizaba su trabajo con herramientas de uso casero y no profesional. “Las herramientas que yo tenía eran simples, solo para hacer trabajos sencillos”, manifestó. Actualmente asegura estar más preparada con las nuevas herramientas brindadas gracias a la gestión realizada por la Secretaría de Inclusión Social y la cooperación internacional.

Luego de finalizar el bachillerato Keiry se dedicó al trabajo sexual como una forma de ganar dinero para sobrevivir y poder ayudar a su madre, a quien agradece por ser la única persona de toda su familia que no le cerró nunca las puertas. “Solo tengo apoyo de mi mamá. Es la única que me apoya y yo a ella. Ya es una adulta mayor que vende en el mercado”, aseveró.

Keiry encontró la oportunidad de estudiar cosmetología y acrilismo. Al concluir satisfactoriamente sus clases, las autoridades de la academia en donde se capacitó, le brindaron la oportunidad de ser maestra y trasladar sus conocimientos a los estudiantes de nuevo ingreso.

Al finalizar su experiencia como tutora de clases de acrilismo, Keiry decidió emprender su propio negocio: cosmetóloga y estilista a domicilio. Su emprendimiento, asegura, ha visto frutos, pese a la dificultad que enfrenta por su identidad de género. “Tengo que agradecerle mucho a la SIS, ahora tengo mi propio negocio, una forma decente de ganarme la vida. Nosotras sufrimos mucha discriminación, sobre todo por bancos; debido a nuestra identidad de género no nos dan crédito”, enfatizó.

Servicios de carpintería y automotriz; venta de productos lácteos, producción de alimentos y bebidas; servicios de cosmetología; producción y comercialización de prendas de vestir; servicios de banquetes, entre otros, son algunos de los rubros de los emprendimientos productivos LGBTI que fueron beneficiados con la última entrega de capital semilla, materializada en insumos y equipos, por un monto de 25 mil dólares.