San Salvador, viernes 24 de febrero de  2017. En acto presidido por la Secretaria de Inclusión Social y Presidenta del Instituto Salvadoreño para el  Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), Vanda Pignato, y el Magistrado Presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Julio Olivo Granadino, se realizó la firma de un convenio de cooperación, cuyo propósito se enmarca en la incorporación del principio de igualdad, no discriminación y una vida libre de violencia, en el marco institucional del TSE, y particularmente en el desarrollo del próximo ejercicio electoral 2018-2021.

En cumplimiento de la Ley de Igualdad, Equidad y Erradicación de la Discriminación contra las Mujeres (LIE) y el fortalecimiento de las coordinaciones interinstitucionales para el avance de los derechos civiles y políticos de las mujeres en El Salvador, el ISDEMU está impulsando esta iniciativa conjunta con el TSE.

Como parte de este convenio, ambas partes se comprometen a realizar esfuerzos encaminados a elaborar instrumentos para promover la igualdad y no discriminación en los procesos electorales; gestionar la creación del observatorio institucional sobre la participación política de las mujeres y campañas electorales; desarrollar campañas para fomentar la participación de las mujeres en las elecciones a cargos públicos; promover la divulgación de la Ley de Partidos Políticos y demás normativas relativas a la participación política de las mujeres; así como desarrollar instrumentos y procedimientos que prevengan y eliminen las manifestaciones de discriminación y violencia contra las mujeres en el ámbito político.

Tanto el ISDEMU como el TSE comparten los compromisos internacionales a favor de los derechos humanos de las mujeres, particularmente los establecidos en: la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer; la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer (Belén Do Pará); la Plataforma de Beijing (2005); el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; la Convención sobre Derechos Políticos de la Mujer; y el Consenso de Brasilia (2010), a partir de los cuales se han realizado importantes avances en el marco normativo para la igualdad.