Por Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato:

Buenas tardes.

Deseo dar una fraternal bienvenida a todos y todas, en especial a nuestro querido amigo, el Excelentísimo Embajador de Japón, señor Masataka Tarahara, y a los funcionarios y funcionarias de la Embajada de Japón, que le acompañan.

Para mí es un gran honor compartir con ustedes este momento, en el cual estamos recibiendo una nueva donación de parte del pueblo y gobierno de Japón, que continuará favoreciendo a nuestras usuarias de las diferentes sedes de Ciudad Mujer.

Recibimos hoy la donación de 200 sillas de ruedas y 100 andaderas que serán utilizadas para atender con dignidad a las mujeres con discapacidad, adultas mayores, embarazadas o cualquiera que necesite estas ayudas técnicas, mientras reciban sus servicios en las sedes de Ciudad Mujer.

Como vemos, son sillas confortables, equipadas con llantas neumáticas y dispositivos de frenos, adecuados para las usuarias.

Y las andaderas, con un diseño que permite utilizarlas no sólo para ayuda a caminar, sino también para sentarse y desplazarse a la vez.

Esta importante donación se enmarca en el Proyecto de Cooperación Financiera No Reembolsable del Japón, que ha beneficiado no sólo a la Secretaría de Inclusión Social, sino también a otras instituciones como el Ministerios de Educación, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial.

Pero quiero resaltar un aspecto muy importante de esta cooperación que recibimos: es un proyecto que fue concebido por Japón para contribuir al fomento del desarrollo económico y social de El Salvador, a través de la donación de productos fabricados en aquellas regiones de Japón afectadas por el devastador terremoto y tsunami del año 2011.

Y por eso esta donación tiene un significado mucho más especial: un país, un pueblo que inmediatamente después de sufrir una tragedia como aquella, nos enseña grandes lecciones de unidad y solidaridad, que todas las demás naciones deberíamos replicar.

Cómo no recordar aquellas imágenes de miles de personas: policías, bomberos, rescatistas y ciudadanos voluntarios unidos, hombro con hombro, trabajando incansablemente para rescatar a su pueblo, a su gente.

Y prontamente, todo ese amor y solidaridad se vuelcan hacia otras naciones, como El Salvador, para colaborar también con pueblos hermanos, destinando recursos para fortalecer nuestras capacidades de prevención, atención y reacción ante emergencias.

Esta es una donación importante, no sólo en términos de valor monetario, sino también en importantes lecciones de fraternidad, solidaridad y generosidad.

Por tales razones, Señor Embajador, querido amigo, al recibir el donativo destinado para la Secretaría de Inclusión Social, deseo expresar nuestro reconocimiento y profunda gratitud a su pueblo y su gobierno, por esta nueva muestra de hermandad hacia El Salvador.

Que la prosperidad esté siempre con ustedes.

Muchas gracias.