Por Secretaria de Inclusión Social y Presidenta del ISDEMU, Dra. Vanda Pignato:

Buenas tardes amigos y amigas.

Me complace estar con ustedes en ocasión de la firma de esta importante carta de entendimiento entre el ISDEMU ente rector de las políticas de género en el país y la Universidad de el Salvador. 

La firma de este convenio entre el ISDEMU y la Universidad de El Salvador es de gran importancia ya que sabemos  que uno de los elementos más importantes para avanzar en el desarrollo del país y el fortalecimiento de la democracia es trabajar por la disminución de las desigualdades históricas a las que han sido sometidas las mujeres.

En los últimos informes nacionales e internacionales, se ha evidenciado que el desarrollo social, el bienestar humano y la sostenibilidad de la democracia, solamente podrán ser alcanzados si se incorpora en estos procesos a toda la población –mujeres y hombres-  y no solamente una parte de ella.

Muchos sectores sociales, especialmente las organizaciones de mujeres y de feministas, han trabajado en la disminución de las brechas de desigualdad en el ámbito social, político y económico. En consecuencia los estudios de género han demostrado que la desigualdad entre hombres y mujeres es producto de la construcción cultural y no de las capacidades naturales diferenciadas entre los sexos.

Mujeres intelectuales y académicas han desarrollado marcos teóricos que proporcionan los elementos de análisis para hacer visibles las condiciones de subordinación y marginación femenina.

Ellas han construido y desarrollado herramientas metodológicas para transformar las relaciones sociales en relaciones más igualitarias.

La instalación del Centro de Estudios de Género dentro de la Universidad de El Salvador, ha facilitado el reconocimiento institucional de la importancia del análisis de las relaciones entre mujeres y hombres, que académicas de diferentes disciplinas ya venían desarrollando, dando lugar a la progresiva deconstrucción y reconstrucción de categorías que históricamente promovían la parcialidad en la producción y difusión del conocimiento.

Son muchos los sectores sociales de mujeres y feministas, que llevan años trabajando desde el campo de los estudios de género para analizar y visualizar las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres.

Sin embargo a pesar de que la mayor parte  de los avances en temas de género han salido de la producción académica de las universidades, no han sido estas instituciones las que han incorporado esta categoría de análisis en los procesos de formación académica de las diferentes disciplinas y de su institucionalización al interior de la comunidad universitaria.

Es por ello, que este día, la firma de la Carta de Entendimiento entre la Universidad de El Salvador y el ISDEMU, adquiere gran importancia por el compromiso adquirido en la coordinación de ambas instituciones para establecer vínculos de cooperación con el objetivo de promover el desarrollo de programas, proyectos de cooperación e investigación en áreas de interés y beneficio mutuo. 

Esta cooperación comprende los siguientes aspectos:

Desarrollo de estrategias de sensibilización para la promoción de la igualdad y no discriminación de las mujeres.

Para la prevención de la violencia hacia las mujeres de la comunidad universitaria; espacios de formación de derechos de las mujeres; propuestas para la incorporación del enfoque de género a la curricular de formación y la promoción investigación con enfoque de género.

Esta firma forma parte de un proceso de cambios al interior de la universidad, por la responsabilidad en la formación de recursos humanos y el desarrollo académico, científico y tecnológico.

Por su efecto multiplicador e impacto en la sociedad, y por el trabajo que se debe realizar en la creación de nuevas condiciones para que más mujeres tengan acceso a las oportunidades de superación académica y laboral, el acceso a la tecnología y desarrollo científico.

Sin embargo, todo esto no será posible si no se disminuyen y eliminan las prácticas de discriminación violencia de todo tipo que reciben muchas estudiantes.

Me complace pues, en nombre del ISDEMU y de las mujeres salvadoreñas promover esta coordinación en el marco del mes en que se conmemora una fecha tan significativa, el día Nacional por la Educación no Sexista. 

Y es que sin lugar a dudas, el acceso a la educación para las niñas, adolescentes y jóvenes facilita su empoderamiento y proyecto de vida.

Pero, las estadísticas y hechos también demuestran que no necesariamente están libres de ser víctimas de la discriminación y violencia contra las mujeres.

Así nos encontramos, con adolescentes y jóvenes embarazadas, a pesar de haber contado con niveles de educación básica y media, en donde los contenidos de salud sexual ya han sido abordados curricularmente.

De igual manera los mayores porcentajes de violencia sexual son cometidos en adolescentes y jóvenes, mujeres universitarias, profesionales y con buenas condicionas económicas sufren a diario las diferentes manifestaciones de violencia.

Es en este punto que radica nuestra principal preocupación, ¿Qué pasa con las políticas educativas, la calidad y el enfoque?, ¿Por qué estas mujeres con medios y altos niveles educativos no cuentan con factores de prevención y protección contra la violencia de género?

¿Por qué hombres con educación superior y media continúan teniendo conductas discriminatorias y violentas en el ámbito laboral, comunitario, educativo y laboral?.

Obviamente se requiere la “inclusión de la perspectiva de género en los planes de estudio, proyectos de investigación, otorgamiento de becas con criterios de igualdad de género, acceso a carreras no tradicionales y tradicionales en condiciones de igualdad para las mujeres y apoyo a la inserción laboral para las mujeres”.

Celebro nuevamente dar inicio a esta tan importante iniciativa e invito a toda la comunidad universitaria, a las jóvenes universitarias en particular, a la sociedad civil a ser vigilantes y promotoras activas de la implementación de este acuerdo.

Muchas gracias.