Muy buenos días tengan ustedes.

Esta mañana nos convoca la firma del Convenio Marco de Cooperación entre el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer  y la Fundación Cristosal, para la Gestión de Sistemas de Atención y Protección a mujeres y sus familias víctimas desplazadas por violencia generalizada y violaciones a Derechos Humanos en El Salvador.

Ciertamente, el fenómeno de la violencia social está obligando a muchas familias a desplazarse forzosamente de sus viviendas, por temor a que mujeres, niñas y jóvenes sean reclutadas; se les obligue a colaborar en el cometimiento de algún delito, o peor aún, que se vean ante la amenaza de ser utilizadas como objetos sexuales e inclusive, puedan ser asesinadas.

Ante esta situación, estas familias se ven obligadas a abandonar sus hogares, sin tener un lugar seguro donde desplazarse y que reúna las condiciones mínimas para vivir de una manera que no represente el abandono de su proyecto de vida.

El desplazamiento forzado de mujeres víctimas de violencia social ha incrementado en los últimos años:

  • de enero a agosto del presente año se han registrado 16 casos de trata y tráfico de personas;
  • 370 mujeres asesinadas;
  • 1553 casos de delitos sexuales de mujeres, niñas y adolescentes han sido reportados.

Todo lo anterior, de acuerdo a los datos proporcionados por la Policía Nacional Civil.

Los altos índices de violencia se adjudican a actividades de grupos relacionados a las pandillas y crimen organizado. No obstante, los compañeros de vida, esposos o parejas de muchas mujeres son señalados también como responsables de hechos violentos.

Las mujeres, niñas y adolescentes sufren múltiples daños de tipo psicológico, económico y social, en tanto los daños sufridos por ellas no se limitan a la lesión o a la puesta en peligro de sus bienes y de sus vidas, sino que les generan padecimientos que no encuentran siempre una respuesta.

El Plan El Salvador Seguro reconoce el problema y busca encaminar acciones para atender temporalmente a las personas que tienen que huir y abandonar sus pertenencias, y desde el eje 4 de “Atención y Protección”, busca garantizar la atención integral y protección a las víctimas con el fin de reducir el daño provocado por la violencia.

La violencia contra las mujeres es violencia contra la sociedad, afectando a las mujeres de forma directa, así como a su grupo familiar.

La violencia y el desplazamiento forzado de mujeres y su grupo familiar requieren de acciones desde un enfoque de integralidad.

El Sistema Nacional de Atención para Mujeres que enfrentan violencia, tiene como propósito hacer operativo el ámbito de atención que manda la Política Nacional para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, a través de las Unidades Institucionales de Atención Especializada para las Mujeres, donde se deben brindar servicios de atención inmediata, especializada e integral a mujeres que enfrentan hechos de violencia basada en género, para que reciban atención psicológica, social, en salud y jurídica para el restablecimiento de sus derechos.

El programa Ciudad Mujer, es un modelo de articulación de diferentes instituciones del Estado que intervienen en el tema de atención y prevención de la violencia, donde se brindan servicios con calidad y calidez; y en caso que una mujer requiera acogimiento de emergencia, se coordina con las instituciones pertinentes que cuentan con Casas de Acogida.

Pero debemos seguir construyendo más alianzas y estrategias conjuntas, entre el Estado y las organizaciones sociales, para tener más respuestas efectivas para las mujeres víctimas.

Es por ello, que a través de la firma del convenio entre el ISDEMU y la Fundación Cristosal se realizarán acciones concretas orientadas a la creación, implementación, mejora y evaluación de programas, proyectos y acciones para la atención efectiva e integral a mujeres que han sufrido vulneraciones a sus derechos fundamentales, incluido el derecho a vivir libres de violencia.

Estas acciones incluyen el acompañamiento activo a las mujeres y la implementación de los procedimientos institucionales vinculados a la atención y protección de las mujeres y su núcleo familiar.

El convenio que firmamos este día, busca satisfacer las necesidades de atención y protección que las mujeres requieren para vivir libres de violencia, e ir generando acciones y políticas públicas desde el Estado a favor de las Mujeres.

Con la firma de este convenio, aspiramos a ayudar a muchas mujeres, niñas y adolescentes a que restituyan sus derechos a través del empoderamiento de las mujeres para la toma de decisiones y el fortalecimiento de su autonomía física y económica.

Para ello, seguiremos apostando a todos aquellos proyectos y acciones que abran la posibilidad de una alternativa de vida que garantice el desarrollo integral de las mujeres y niñas.

Muchas gracias.