Por la Secretaria de Inclusión Social, Dra. Vanda Pignato:

Amigas y amigos:

Permítanme iniciar agradeciendo la hospitalidad de la Universidad Evangélica de El Salvador, para realizar este evento de lanzamiento de un programa que tanto soñé: el de salud bucal especializada para las usuarias de Ciudad Mujer.

 

Quiero contarles cómo surgió este programa: cada vez que yo voy a las diferentes sedes de Ciudad Mujer, así como en los distintos eventos que desarrollamos, siempre aprovecho para conversar con nuestras usuarias, y yo notaba la gran cantidad de mujeres de todas las edades, desde jóvenes en sus tempranos años 20, hasta adultas mayores, que mostraban una pérdida parcial o a veces total de sus dentaduras.

 

Esto me llamaba poderosamente la atención, pero a la vez me causó una enorme preocupación. Entonces hicimos una breve exploración junto con mi equipo de trabajo, y encontramos una diversidad de factores que ocasionaban esto en las mujeres:

  • Falta de conocimiento y educación sobre las medidas preventivas de enfermedades bucales;
  • Dificultades en el acceso a atención odontológica, ya sea por razones de tiempo, recursos económicos, o por la distancia de los servicios públicos o privados;
  • Cuadros de desnutrición crónica, por falta de alimentación adecuada y oportuna, aunado a falta de atención durante los embarazos y la lactancia de los hijos;
  • Victimización por maltrato y violencia física, entre otros.

Pero, en definitiva, todos estos factores tienen un solo origen: la exclusión social y discriminación que históricamente han sufrido las mujeres, particularmente las más pobres del país.

Pero además de estas causas, encontramos que las consecuencias de la pérdida dentaria en las mujeres son igualmente devastadoras, ya que esa situación afecta profundamente su salud tanto física como emocional, dado que produce diversos trastornos tanto funcionales, como estéticos, psicológicos y hasta sociales.

Una mujer sin dentadura no puede comer adecuadamente, incrementando los niveles de desnutrición que, a su vez, generará otro tipo de afectaciones a su salud.

Esta mujer, además, puede sufrir vergüenza y depresión. Cuántas veces no hemos visto a mujeres que para hablar o para sonreír se cubren la boca con su mano, un pañuelo o una toalla?

Y si algo queremos en Ciudad Mujer es que todas hablen sin temor ni vergüenza; que sonrían ampliamente y contagien su felicidad a toda la humanidad.

Así pues, atender esta situación se convirtió en un objetivo de primordial importancia para Ciudad Mujer.

Sin embargo, debía encontrar los recursos financieros necesarios para desarrollar un programa adecuado.

Por eso, cuando a finales del año 2013 recibí la visita del Comisario para el Desarrollo y Cooperación de la Unión Europea, don Andris Piebalgs, quien después de conocer el modelo de atención de Ciudad Mujer, anunció la decisión de la Unión Europea de contribuir con un fondo de 2 millones 250 mil euros, inmediatamente decidí que parte de esos fondos iban a ir destinados justamente a hacer realidad el programa de atención en salud oral, facilitando el acceso a prótesis dentales a las mujeres.

Por supuesto, para llevar adelante un proyecto tan especializado como este, debíamos contar con una institución que pudiera co-ejecutar este componente. Desde el primer momento sabía que en la Universidad Evangélica de El Salvador iba a encontrar, no sólo las puertas abiertas para hacerlo, sino también al personal calificado y con la suficiente sensibilidad para tratar a nuestras usuarias con el afecto y la dignidad que ellas se merecen. Y, como ven, no me equivoqué.

Así, gracias al financiamiento de la Unión Europea, a través del proyecto “Promoción de los derechos de las mujeres a través del fomento de la autonomía económica y atención integral a la salud”, entre la Universidad Evangélica de El Salvador y Ciudad Mujer estaremos atendiendo a 600 mujeres usuarias de todas nuestras sedes, con distintos procedimientos, que van desde reconstrucciones, coronas individuales, prótesis removibles, prótesis fijas y prótesis completas.

A esta fecha, este proyecto ya ha atendido a 85 usuarias, brindando 173 tratamientos odontológicos. Inclusive, 61 de estas usuarias ya han sido dadas de alta pues cuentan con su tratamiento de prótesis completo.

Esto nos llena de una gran satisfacción, pero sobre todo, nos impulsa a seguir trabajando con más energía para todas nuestras usuarias.

Quiero aprovechar para agradecer a todas aquellas personas e instituciones que han hecho posible este programa:

  • A la Unión Europea, representada este día por nuestro buen amigo, Tomás Pallás, Jefe de Cooperación;
  • A la Universidad Evangélica de El Salvador, en particular al Rector, nuestro buen amigo, licenciado César Emilio Quinteros;
  • Al Ing. Tito Orlando Llanes, Director General de Posgrados;
  • A la Doctora Rebeca Estrada, Coordinadora del proyecto en área odontológica;
  • Al Licenciado Mario Parrillas, Gerente Financiero de la Universidad;
  • A todo el personal de la Clínica Escuela de Posgrados de Odontología, en particular a mi querido amigo, el Dr. Henry Herrera, quien ha sido una persona clave en este proceso.
  • A la doctora Jeannette Alvarado, Supervisora del Módulo de Salud Sexual y Reproductiva de Ciudad Mujer, así como a todo el personal de Salud de las 6 sedes de Ciudad Mujer;
  • A mis compañeras y compañeros de trabajo de la Secretaría de Inclusión Social, por su compromiso y esfuerzo;
  • Y, por supuesto, a quienes nos debemos: a nuestras usuarias, a las mujeres que siguen confiando en nosotras y que siguen luchando para mejorar sus vidas. Gracias a ellas por permitirnos apoyarlas en su camino.

Gracias a todas y todos por acompañarnos este día.