Buenos días a todas y todos.

Es para mí un motivo de alegría estar con ustedes en este evento de cierre del Programa de Salud Bucal, que desde Ciudad Mujer, hemos podido llevar a cabo en conjunto con la Universidad Evangélica de El Salvador, y gracias a nuestros amigos y amigas de la Unión Europea, en especial al embajador Jaume Segura Socias, quien ha sido muy solidario y firme para apoyar las causas de las mujeres en El Salvador, y que  ahora por motivos de agenda no ha podido estar con nosotros, pero nos acompaña nuestro amigo el jefe de cooperación de la Unión Europea Pierre-Yves Baulain.

Este esfuerzo se enmarca en el proyecto PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES, A TRAVÉS DEL FOMENTO DE LA AUTONOMÍA ECONÓMICA Y LA SALUD INTEGRAL, cuyo objetivo es Mejorar la calidad de vida de las mujeres en El Salvador, que implica además, contribuir a mejorar las condiciones de salud de las mujeres usuarias de Ciudad Mujer.

Con este firme propósito, se incorporó un resultado destinado a beneficiar a mujeres usuarias de Ciudad Mujer con servicios odontológicos especializados, a partir de que habíamos identificado la existencia de una gran cantidad de mujeres quienes habían perdido su dentadura a causa de altos niveles de desnutrición, violencia de género, entre otros.

Todas ellas necesitaban de una rehabilitación bucal que les permitiera mejorar sus condiciones de salud, nutrición y autoestima.

Bajo este programa se ha atendido a un total de 690 mujeres, entre 17 a 83 años de edad, con lo cual no sólo cumplimos la meta que establecimos, sino que incluso la superamos con total éxito.

Con lo anterior demostramos que las instituciones participantes, tanto la Secretaría de Inclusión Social, como la Universidad Evangélica de El Salvador, hemos sido altamente efectivas y eficientes en el manejo de los recursos otorgados, poniendo en el centro de nuestros esfuerzos, el bienestar de más mujeres.

Para todas ellas, hemos invertido un monto de más de 390 mil euros, equivalentes a un poco más de 500 mil dólares.

Con estos recursos se ha podido brindar prótesis removibles, prótesis completa, prótesis parciales removibles, coronas libres de metal, endodoncias de diferentes tipos.

Con ello, se les ha devuelto las funciones no sólo de masticación correcta, sino también de expresión de palabras a través de la mejorar su fonación, además de la mejora estética, a mujeres de escasos recursos.

Todo esto no habría sido posible sin la participación y contribución de la Universidad Evangélica de El Salvador y del Ministerio de salud, quienes a través de su respectivo personal médico, estrecharon lazos para sacar adelante este proyecto y ver en estas mujeres una sonrisa que nos da esperanza.

Estos equipos de profesionales trabajaron con dedicación, procurando que cada usuaria se fuera satisfecha con el trabajo realizado con calidad y calidez, y por ello quiero reconocer todo su esfuerzo.

Agradezco a todas las autoridades de la Universidad Evangélica de El Salvador, quienes desde el primero momento aceptaron este reto, y lo asumieron como propio.

Particularmente, mi reconocimiento al señor Rector, mi estimado amigo Licenciado César Emilio Quinteros; y a mi querido amigo, el Doctor Henry Herrera, quien ha sido clave en este proyecto, así como a todo el personal de la Clínica Escuela de Posgrados de Odontología de esta prestigiosa universidad.

Amigos y amigas,

Este programa de salud bucal sin duda nos ha dado una muestra más, de lo importante que es la salud de las mujeres.

Ellas son quienes usualmente asumen una carga de trabajo productivo y reproductivo que la llevan muchas veces a dejar de lado sus cuidados de salud, que al final tiene consecuencias, incluso graves, en sus vidas.

Recordemos que el bienestar de las mujeres y el cumplimiento de sus derechos inciden de manera significativa en el bienestar de la familia y en el desarrollo de la sociedad.

Por ello, con el programa Ciudad Mujer queremos darle a las mujeres la atención necesaria con calidad y calidez como una forma de reconocer y reivindicar sus derechos de manera integral, reconociendo que para el logro de su autonomía, debemos observar la dimensión física que incluye la salud y la atención a la violencia de género.

Agradezco además, los equipos del Programa Ciudad Mujer en las sedes y al equipo de la Secretaría de Inclusión Social por el seguimiento y apoyo en este esfuerzo importante.

Para finalizar, quiero felicitar a las mujeres que han sido beneficiadas, pues sus sonrisas nos motivan a seguir adelante.

Aprovecho a motivarlas para que sigan asistiendo las sedes de Ciudad Mujer, donde encuentran servicios en diversos módulos, que estoy segura les permitirá abrir oportunidades de mejorar sus vidas.

Y además, quiero pedirles que se conviertan en nuestras voceras, a que a su vez, desde su experiencia, puedan hacer que más mujeres se acerquen y se beneficien con el Programa Ciudad Mujer.

Muchas gracias por acompañarnos este día.