Amigas y amigos:

Me da mucha alegría estar aquí con ustedes.

Desde el módulo de autonomía económica de Ciudad Mujer, hemos estado impulsando la participación de las mujeres en la creación de empresas en rubros no tradicionales. Este es, justamente, el caso de las empresas procesadoras de leche y productos derivados.

En esta idea, debo reconocer con mucha alegría, que el Pueblo, el Yuan Legislativo y el Gobierno de la República de China – Taiwán fueron nuestros principales aliados, al aceptar asumir con nosotras este desafío.

Era un desafío porque implicaba romper esquemas tradicionales, tanto en varias instituciones públicas como en el propio sector ganadero, de que las mujeres podían dedicarse en serio a estas tareas. Pero era la oportunidad de mostrar que los más grandes desafíos son los que las mujeres siempre superamos, porque nos comprometemos, porque asumimos con valor el reto y trabajamos con empeño y dedicación.

En la actualidad se encuentran instaladas 2 plantas procesadoras de leche: una en el Municipio de Tecoluca, San Vicente, propiedad de la cooperativa de mujeres BIOLACT; y la segunda, ubicada en el Municipio de El Divisadero, en el departamento de Morazán propiedad de la cooperativa de mujeres ASAMUM.

Estas cooperativas de mujeres constituyen un hito en el sector lácteo, ya que tradicionalmente este rubro de trabajo ha sido de exclusividad de los hombres.

Además, vale la pena destacar que estas son las primeras plantas lácteas que serán operadas y administradas por mujeres; mujeres que son responsables de abastecer a un número importantes de escuelas en el marco del programa de gobierno “Vaso de Leche”.

El camino recorrido, amigas, no ha sido fácil. Como saben, históricamente las mujeres hemos sido excluidas del desarrollo, marginadas de los proyectos productivos, y condicionadas para nuestra participación ciudadana y política. Por ello, hemos tenido que superar muchos obstáculos en nuestras vidas, muchos más de los que han encontrado los hombres.

Por ejemplo, somos las responsables de la organización y uso del tiempo, en tanto que asumimos las múltiples tareas del hogar; pero  también somos las responsables de las cuestiones de la vida comunitaria. Además permanentemente estamos en la búsqueda de ingresos para nuestras familias y aun así, hacemos el tiempo para dedicarnos a nuestra formación técnica, pues debemos aprender a manejar equipos de alta tecnología que nunca estuvieron en nuestras manos, como es el caso de los equipos pasteurizadores de leche que esta mañana ustedes recibirán como parte de la donación de la República de China-Taiwán, a quien agradecemos su solidaridad y por eso pido un fuerte aplauso para nuestro amigo, el Embajador Andrea Lee, como representante de su pueblo y de su Gobierno en nuestro país.

Con este apoyo, estamos ofreciendo a las mujeres una oportunidad de desarrollo, de convertirse en empresarias para elevar su calidad de vida, generando mejores ingresos para que dispongan de medios de vida dignos y disfruten de oportunidades vitales.

Nuestro objetivo es contribuir con su empoderamiento y autonomía económica, ya que de esta manera ustedes y sus familias avanzan hacia una mejor condición de vida.

De manera especial quiero hacer un reconocimiento a la “Asociación Comunitaria Unida por el Agua y la Agricultura” (ACUA), con quien esta mañana firmamos un convenio de cooperación con el objetivo de trabajar de forma conjunta en el desarrollo organizativo y emprendedor de las mujeres que habitan en las comunidades de la Cordillera del Bálsamo y para el apoyo técnico y financiero de la planta de pasteurización de leche fluida.

En el marco de este convenio, entregaremos el equipamiento completo para la pasterización de leche, así como 2 vehículos refrigerados para la distribución de la misma, a la “Asociación de Mujeres de la Cordillera del Bálsamo”, quienes a través de ACUA recibirán el apoyo financiero para la construcción de la infraestructura necesaria para la planta láctea, así como el apoyo técnico para su formación y el funcionamiento de dicha planta.

A partir de ahora, la Asociación de Mujeres de la Cordillera del Bálsamo, inicia un nuevo camino en sus vidas. Amigas: sabemos que tendrán dificultades, contratiempos y quizá momentos de preocupación, sin embargo quiero reiterarles que vale la pena, que ustedes pueden y que cada desafío será superado si ponen su empeño, su esfuerzo individual y colectivo, su dedicación y compromiso.

Muchos éxitos, sigan adelante y cuentan con mi apoyo y el de Ciudad Mujer.

Gracias a todas y todos.