Buenos días.

Me siento muy complacida de estar con ustedes en un día verdaderamente histórico, en el que el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública lanza su política institucional para la atención inclusiva y libre de discriminación hacia toda la población de personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales.

Esta política es fruto de un esfuerzo compartido entre instituciones públicas y organizaciones defensoras de derechos humanos de las personas LGBTI, asimismo, es una expresión que elogiamos por alinearse con lo consignado en el Decreto Ejecutivo 56, vigente desde 2010, el cual ha marcado no sólo nuestro quehacer como Secretaría de Inclusión Social por 8 años, sino también una nueva forma de hacer y aplicar políticas públicas en el órgano ejecutivo.

El gobierno de El Salvador, y en particular, la Secretaría de Inclusión Social, nos comprometimos con las realidades de las personas LGBTI en un tiempo cuando no existía ninguna respuesta institucional para ellas y ellos; en un momento cuando desde la política pública las únicas expresiones giraban en torno a criminalizarles y limitarles el acceso a sus derechos.

Ciertamente no ha sido una tarea fácil y aún hace falta mucho trabajo por continuar, pero sin embargo tampoco se debe obviar que como país hemos avanzado en la generación de iniciativas que han permitido visibilizar sus necesidades y sus realidades en diferentes ámbitos.

El ámbito de seguridad, desde siempre, ha sido uno de los más críticos y uno de los que más han recibido nuestra atención, desde la generación de datos sobre la atención policial hacia las personas LGBTI, desarrollando procesos de sensibilización, apoyando iniciativas internas, generando un Manual Autoformativo en materia de Diversidad Sexual para la Policía Nacional Civil, apoyando y participando en el Mesa Intersectorial de Centros Penales, entre otros.

Esta política que hoy lanza el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública es otro paso más, que tendrá un mayor alcance e impacto que todo lo anterior, siempre y cuando pueda ser implementado exitosamente.

Pero además de ser otro avance, es realmente el cumplimiento efectivo de una obligación estatal de garantizar los derechos humanos a todas las personas sin ningún tipo de discriminación.

Esa obligación estatal, asumida por El Salvador en la Constitución de la República y en diversos tratados internacionales ratificados, nos indica que debemos adoptar todas las medidas necesarias para erradicar el estigma y todos aquellos estereotipos que afectan a las personas LGBTI, en tanto sirven para reforzar la discriminación y la violencia en su contra.

Es por ello que esta Política merece todo nuestro compromiso desde nuestras competencias para su debido funcionamiento e impacto, ya que sabemos que el compromiso institucional es clave para erradicar las prácticas discriminatorias en todo el personal de las instituciones públicas.

Tenemos la certeza que esta Política será de beneficio para las personas LGBTI que anhelan sentirse seguras al ver a un agente policial y que este responda de manera respetuosa y decidida ante los hechos de agresión de los que son víctimas, aunque provengan de los mismos agentes policiales.

También beneficiará a quienes están privadas de libertad y sus familias, que muchas veces enfrentan situaciones graves mientras cumplen sus condenas, casos que hemos conocido y lamentamos; además, para personas LGBTI que migran o que retornan a nuestro país, esta Política también les garantizará un trato digno en puertos, fronteras, servicios de oficina y servicios especiales.

No menos importante es que la política también va dirigida a asegurar que las mismas personas LGBTI empleadas en las distintas dependencias del Ministerio, puedan desarrollar sus labores en un ambiente libre de discriminación, seguro y amable.

Nuestro país debe continuar con las acciones que nos conduzcan a ser una sociedad verdaderamente inclusiva y segura para todas las personas, desde nuestro quehacer cotidiano.

Titulares de instituciones públicas, empleados y empleadas públicas, sector privado y sociedad civil debemos asumir el compromiso de que nadie puede transgredir los derechos de otras personas por ningún motivo, menos cuando sea por su orientación sexual, identidad de género o expresión de género.

Felicito al señor Ministro, Comisionado Mauricio Ramírez Landaverde, los señores viceministros y todo el equipo de trabajo de este ministerio, quienes han estado a cargo de llevar adelante esta tarea, por su compromiso y trabajo a favor de la erradicación de la discriminación.

Les invito, a todas y todos, a asumir el mensaje global del que nos habló el primer experto independiente de Naciones Unidas sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género: debemos “tratar a la gente decentemente, respetuosamente, amablemente, humanamente” reconociendo que nuestra dignidad es única e irrenunciable y que es imprescindible “abrir nuestros corazones y mentes a la belleza de la diversidad”.

Muchas gracias.