Enero marca la conmemoración del mes de la persona mayor. Hablar de personas mayores es importante y nos obliga referirnos a dos aspectos importantes: por una parte, centrarnos en avanzar al reconocimiento y acceso de sus derechos y, por otra, al país que queremos heredar a nuestras hijas e hijos.

Todos los días debemos reiterar que las personas mayores deben gozar de la dignidad, respeto y derechos que damos por naturales en otras personas. Tienen derecho a salud, educación, seguridad económica y servicios sociales que le permitan seguir siendo parte activa de la sociedad. Tienen derecho a participar del desarrollo social, cultural y económico, así como a decidir libremente, sobre todos los aspectos importantes de sus propias vidas.
Avanzar hacia el logro y acceso pleno de sus derechos es la clave para abrir las puertas al país con el que soñamos construir: uno donde todas las personas, sin excepción, pesen más que el capital; donde una pequeña dosis de cortesía y solidaridad sean el motor para mejorar los servicios. Las personas mayores piden una cosa por sobre muchas: respeto. Este comienza en casa, en las escuelas, en la calle; y se fundamenta en nuestros valores.

Mejorar la vida de las personas mayores es un compromiso de país ineludible; es una búsqueda de una sociedad mejor, donde ser mayor, mujer, persona con discapacidad, niño o niña no es sinónimo de vulnerabilidad, sino sinónimo de orgullo, respeto, amor y solidaridad.

Es por ello que desde la Secretaría de Inclusión Social y desde el Consejo Nacional de Atención Integral a los Programas del Adulto Mayor (CONAIPAM), seguimos trabajando para lograr una mejor calidad de vida para todos y todas.

En este mes de la persona adulta mayor, quiero enviar un saludo a quienes día con día nos muestran con su ejemplo cómo construir un país mejor.  A todas esas personas mayores quienes siguen siendo la esencia de nuestra familia, a las que son  jefas y jefes de hogar, a las y los emprendedores, a quienes siguen siendo las garantes de nuestra memoria histórica, a quienes desde una silla de ruedas nos enseñan que hay cosas más importantes en la vida que solo ir de prisa, a quienes se empeñan día a día por continuar dando a El Salvador todo su amor y esfuerzo por hacer de este un país mejor.

Vanda Pignato

Secretaria de Inclusión Social