El 16 de enero el 1992, El Salvador dio inicio a un profundo proceso de transformaciones democráticas, políticas y sociales con  la firma de los Acuerdos de Paz. Uno de los firmantes fue el Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén.

San Salvador, 16 de enero de 2019. El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, conmemoró hoy junto al pueblo salvadoreño 27 años de la firma de los Acuerdos de Paz,  hecho histórico que permitió el surgimiento de un país capaz de resolver sus problemas mediante la negociación y el diálogo. La Subsecretaria de Inclusión Social, Guadalupe Hernández de Espinoza y demás funcionarios y funcionarias de la Secretaría de Inclusión Social (SIS), también se unieron a este importante acontecimiento.

Para el mandatario, los Acuerdos de Paz  son una inspiración a continuar trabajando por un país más democrático, y seguir fortaleciendo el diálogo como la herramienta primordial para vencer los grandes desafíos del presente y el futuro.

“Sigamos construyendo paz es la frase con la que conmemoramos este vigésimo séptimo aniversario. Nos llama a no retroceder en lo avanzado, y nos recuerda que la paz es el pilar fundamental para el desarrollo y el progreso”, dijo.

En su mensaje, destacó que ahora el país cuenta con una institucionalidad eficiente para la protección y promoción de los derechos humanos (una labor sobresaliente del Gobierno, sobre todo, en la garantía  de los derechos de las mujeres a través de su programa insignia Ciudad Mujer), la defensa territorial y la soberanía nacional, que garantiza la aplicación de justicia, la seguridad pública, la libertad del sufragio, la independencia de los órganos del Estado y la movilización social.

“También ha permitido que tengamos la posibilidad de asistir a las urnas en el marco del ejercicio democrático, en condiciones libres y con el más alto respeto a la voluntad ciudadana”, manifestó el jefe de Estado.

Remarcó que este aniversario de los Acuerdos de Paz es propicio para resaltar que El Salvador ha logrado avances significativos en la erradicación de la pobreza y la desigualdad, y en el respeto a los derechos ciudadanos y la equidad social.

En tal sentido, aseguró que son sobresalientes resultados como la disminución de la mortalidad materna, reducción del analfabetismo, la vida libre de violencia contra la mujer y la protección del medio ambiente.

Manifestó que la Política de Participación Ciudadana significará una de las grandes herencias de su gobierno a El Salvador, ya que su gestión se cimentó en la búsqueda de entendimientos y compromisos comunes, lo que ha sentado un precedente para una función pública más efectiva.

Destacó que, junto a la Organización de las Naciones Unidas, se sigue impulsando la creación de una segunda generación de acuerdos que tengan en cuenta los nuevos retos de la sociedad salvadoreña con énfasis en los ámbitos económico y social.

Precisó que la firma de los Acuerdos de Paz también fue posible gracias a naciones amigas que contribuyeron desde los primeros acercamientos de diálogo hasta la verificación del cumplimiento de lo acordado.

“Países como España, Francia, México y Venezuela respaldaron nuestro proceso para establecer la democracia y la institucionalidad que continuamos consolidando y fortaleciendo. Reconocemos a la Organización de las Naciones Unidades, que desempeñó un papel fundamental en esta etapa de pacificación en nuestro país”, dijo.

Para el mandatario el proceso que inició con la firma de los Acuerdos de Paz el 16 de enero de 1992 debe continuar para bien del país, las familias y cada ciudadano.

“Los retos de hoy son distintos a los de hace 27 años, por ello son imprescindibles nuevos acuerdos, basados en la realidad que vivimos y orientados a afrontar los desafíos actuales y futuros”, destacó el Presidente.