San Salvador. Jueves, 27 de julio de 2017. La Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, asistió esta mañana a la entrevista de “Pencho y Aída”, en Radio Fuego 107.7 FM., donde informó sobre el trabajo que realiza la Secretaría de Inclusión Social (SIS) para la protección y garantía de los derechos de las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad.

La funcionaria adelantó que, mediante la firma de un convenio con la Alcaldía de San Salvador, la institución que dirige llevará a cabo un proyecto de gran alcance para una de esas poblaciones: las personas adultas mayores. “Va a tener tanto impacto como Ciudad Mujer”, asegura, en referencia a este exitoso programa de atención integral destinado a las salvadoreñas.

Agregó que dicho proyecto será inédito en la historia del país, y que la SIS y la alcaldía capitalina ya trabajan en su preparación para ejecutarlo a corto plazo.

Recientemente la SIS también hizo el lanzamiento oficial del programa de erradicación de sujeciones en hogares de personas adultas mayores, el cual que se desarrolla ya en los hogares San Vicente de Paul de San Salvador, San Pedro Claver de Armenia (Sonsonate), Santa Marta (Santa Tecla) y Narcisa Castillo de Santa Ana y el de Ágape en Sonsonate. Las sujeciones son una práctica muy común en el cuidado de personas de edad, aduciendo que con ello se evitan caídas y otro tipo de lesiones, pero genera también graves consecuencias en la salud física y emocional de las personas, por lo que la SIS lleva a cabo este proyecto para erradicarlas o evitarlas al máximo, y procurarles así una mejor calidad de vida.

Igualmente, a favor de las personas adultas mayores (11% del total de la población salvadoreña), la SIS trabaja en la creación de dos centros de día en el municipio de Meanguera (Morazán), específicamente en el caserío El Mozote y el cantón La Joya; como parte de las medidas de reparación a víctimas que ejecuta el Gobierno salvadoreño en respuesta a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por la masacre ocurrida en esa zona en 1981.

Con el funcionamiento de los centros de día se espera beneficiar a 900 personas de edad víctimas del conflicto (según estimado preliminar), quienes recibirán servicios especializados en salud (atención médica y de enfermería básica, fisioterapia, sicología; talleres de memoria y terapia ocupacional), educación (alfabetización, educación en derechos, cursos variados), servicios sociales (limpieza de casas, visitas domiciliares, prevención de violencia) y proyectos productivos. La administración de dichos centros estará a cargo de la SIS, y su financiamiento se hará con fondos de Gobierno.